Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
Los últimos testigos del juicio contra Coco Orellano y Evelin Rodríguez comparecieron ante el tribunal. Peritos, un vecino y una amiga de los acusados prestaron declaración. Los detalles.
Caso Luciana: "La niña pudo haber muerto por el dolor"
Cuatro médicos, un vecino y una amiga fueron los testigos que declararon ante el tribunal en la reanudación del juicio por el homicidio de Luciana Milagros, la niña de 3 años fallecida en un caso de maltrato infantil que tiene imputados a su madre, Rita Evelin Rodríguez (25), y su padrastro, Jorge Coco Orellano (36).A casi un mes del inicio del debate oral y público en la Séptima Cámara del Crimen los testigos se encargaron de ratificar la línea investigativa que parece ser inexorable de camino a la sentencia. Por un lado, el forense Eduardo Berthes aseguró que las lesiones que causaron la muerte de la pequeña fueron las hemorragias abdominales y una fuerte golpe en el cerebro que daño el sistema nervioso central.
“Las heridas no son simultáneas. Algunas tiene una antigüedad de 24 horas y otras de hasta dos semanas”, estipuló en base a las fotografías del cadáver.Por otro lado, el médico que realizó la necropsia, Hugo Sanmartino, volvió a comparecer ante las partes y detalló que Luciana recibió golpes “fuertes y severos”. Agregó que la muerte pudo haber sido por un paro cardiorrespiratorio debido al cuadro de dolor ante las agresiones.También se presentó Natalia Cantatore, una amiga de Evelin Rodríguez, quien aseguró que el día que murió Luciana se encontraban junto a otra mujer prostituyéndose en la esquina de Salta y Alberdi. “Ella me contaba que su marido era violento”, aseguró.Estrategia fallida Este viernes fue citado el médico Julio Garrigós, quien aseguró que Coco Orellano presentaba un grado de alcoholización de 1.70 gramos en la hora aproximada que ocurrió el hecho. Si bien se trata de un estado grave, los médicos coincidieron en que es consciente de sus actos, si bien se le puede haber dificultado la motricidad.Por otra parte, un psiquiatra manifestó que el acusado es psicótico pero imputable, ya que comprendía la criminalidad de sus actos cuando golpeó a la pequeña. De esta forma, quedó muy complicado de cara a la sentencia. El accionar policial En tanto que Alejandro Sosino, un empleado que trabajaba en un comercio ubicado al lado de la casa que la familia había usurpado, no dio mayores detalles sobre la muerte de la niña. Solamente aseguró que Orellano era violento y discutía frecuentemente con su pareja.El hombre ratificó la versión de un cuidacoches que la encontró un día en el gabinete de gas de la casa: “Ese día -31 de diciembre-, Segundo la llevó a la Comisaría. Yo me fui, encontré un móvil de Preventores y les comenté la situación, pero me dijeron que llame al 911. Cuando llamé, me preguntaron si era familiar y les contesté que no necesitaba serlo para realizar la denuncia”, relató.No es la primera vez que en el juicio se menciona la falta de accionar de personal policial, judicial y de Preventores, por lo que se espera que durante los alegatos se pida una compulsa para que sean investigados tras la sentencia.“No entiendo por qué existiendo prueba de las serias deficiencias del accionar policial, que se han profundizado en este debate, no se investigaron en la causa que tiene Delitos Complejos. Tampoco descarto responsabilidades administrativas”, aseguró en referencia a esto la abogada querellante, Graciela Cola.El debate continuará el martes que viene con los alegatos de las partes, ingresando en la recta final del proceso judicial.




