“Yo puse la denuncia, me cansé de hablar por teléfono, más de un mes y medio pedí que me entregaran a mi nieta”, aseguró desesperada Claudia Rivas, la abuela de Luciana, la nena de 3 años que fue llevada por su padrastro envuelta en una sábana y muerta a la Clínica Santa María.
Claudia Rivas contó desconsolada que durante el martes pidió ayuda para rescatar a su nieta, antes de enterarse que había muerto. Aseguró que el hombre maltrataba a la nena y no la alimentaba.
Caso Luciana: la abuela quería la custodia de la nena por los constantes maltratos que recibía
La mujer señaló que las comunicaciones las mantenía con un hombre llamado Jorge Vizcarra, quien trabaja como operador en el Organismo Administrativo Local (OAL): “Le dije que la golpeaba, le dije que la mataban de hambre y él no hizo nada”.
Claudia dijo a Radio Nihuil: “Anoche fui a saludar a mi hija porque era el cumpleaños y el mal parido no me quiso abrir la puerta. Eran las 22.15. La tuvo que haber tenido muerta a mi nietita ahí ese hijo de puta”.
“Mi hija tenía miedo porque a escondidas se fue el 1º de enero a mi casa. Le pregunté qué pasó y me dijo que él le había pegado y la había echado de la casa. Entonces yo quería buscar a Luciana y me dijo que por favor no fuera porque él la tenía amenazada que tenía un arma que me iba a matar a mi, a mis hijos y a ella también”.
El padrastro de Luciana, es conocido en la calle como Coco, quien cuidaba coches en la calle Amigorena, de Ciudad.
Según Rivas, nunca vio que las otras dos nenas, de 6 meses y de un año y medio, tuvieran golpes. “A ellas las tenía bien alimentadas, les compraba yogur, pero a mi nietita nada. Le decía a mi hija que Luciana no tenía que tomar más leche porque ya era grande”.
Recordó: “Un día me acerqué y estaba mi hija llorando en una esquina con Luciana al lado y él estaba en la otra esquina comiéndose un sánguche de salame y queso”.

