Rosana [email protected]
Lo aseguró Norma Garrido, la hermana del cobrador de Guaymallén, que llegó ayer a su casa tras pasar casi 4 meses desaparecido. Fue encontrado en Salta. Hoy declara
Caso Garrido: “Rolando no sabe qué le pasó ni dónde estuvo”
La familia Garrido desde ayer está completa. Rolando (54), el cobrador de Guaymallén que había desaparecido el 31 de marzo y fue encontrado el jueves en Salta, regresó ayer a su casa de La Primavera, donde lo esperaban sus allegados. Sin embargo, aún faltan muchas respuestas para entender por qué el hombre pasó casi 4 meses a 1.200 kilómetros de su casa y sin comunicarse con nadie. Hoy declara ante el fiscal Juan Ticheli, a cargo de su búsqueda.“No sabe qué le pasó, ni dónde estuvo todo este tiempo”, contó Norma Garrido, la hermana con quien vive Rolando y a cuya casa volvió luego de que sus sobrinos y un amigo viajaran al norte para traerlo. La mujer, que no logra comprender qué pudo pasarle para llegar hasta Salta –donde no tiene familiares ni amigos–, prefiere especular con que tal vez sufrió un ataque, posiblemente un golpe que le hizo perder la conciencia y descarta cualquier problema psicológico: “Estaba en perfecto estado de salud cuando desapareció”.
Según ella, su hermano se emocionó mucho al llegar ayer y ver la cantidad de gente que lo esperaba: “Dijo que creyó que no nos iba a volver a ver nunca más”.Sin embargo, evitó dar detalles de qué le pasó y dónde pasó casi 4 meses. “No ha querido hablar mucho de eso y nosotros no hemos querido presionarlo. Yo me conformo con que esté bien de salud, aunque está muy desmejorado, ha bajado por lo menos 10 kilos”, precisó Norma, para quien su hermano va a necesitar ayuda de profesionales de la psicología para reconstruir qué le pasó. El cobrador, muy conocido en ese distrito de Guaymallén, fue visto el jueves 23 de este mes por un vecino agricultor que había viajado a Salta por cuestiones de trabajo. Fue él quien le avisó primero a la familia y más tarde, lo acercó a una comisaría de la zona de Orán, en donde Rolando andaba caminando. El hombre contó que lo vio como divagando y que al identificarlo se acercó para ofrecerle ayuda. “Ha estado solo y sin nada de dinero. No sé cómo ha pasado todo este tiempo, porque no tenía plata y tampoco se sabe qué pasó con su moto, si se la robaron”, especuló la hermana, en referencia a la Zanella 110 en la que se movilizaba Garrido 31 de marzo cuando desapareció.Casi 4 meses sin comunicarseCuando Rolando Garrido desapareció, en la fiscalía de Guaymallén que investigaba su paradero, no descartaron ninguna hipótesis. En principio, se barajó que podrían haberlo asaltado, ya que debía llevar consigo unos $20.000 de las cobranzas que había hecho para un colegio y un hospital privado, pero con el correr de las horas y sin que él apareciera, esa posibilidad se fue desmoronando.Su familia también pensó que podría haber sido secuestrado, pero nunca nadie pidió rescate.También se pensó en la posibilidad de que se hubiera ido por propia voluntad y, por tanto, los investigadores pidieron intervenir 12 líneas telefónicas de sus allegados, pero nunca volvió a comunicarse con ninguno de ellos ni se activó su celular, por lo que cada vez crecía más el misterio.En este tiempo, hubo quien dijo haberlo visto en Lavalle, interesado en alquilar una cabaña, y dos versiones más que lo ubicaron en San Luis y Tucumán, a donde viajaron sendas comisiones de policías mendocinos, pero no dieron con ninguna pista que les indicara que hubiera estado allí.Todo, tal vez, se aclare hoy, cuando el reservado cobrador –es soltero y no tiene hijos–, le cuente al fiscal Juan Ticheli, qué pasó el 31 de marzo y por qué pasó casi 4 meses en el norte argentino sin contactarse con nadie, ni pretender recuperar la tranquila vida que tenía.




