El Toti Sevilla, de 30 años, fue asesinado de varias puñaladas y su cuerpo fue encontrado en un descampado dentro de una finca de Guaymallén. Consumía drogas y alcohol, y tratan de reconstruir lo que hizo la última noche para llegar a los autores del crimen.
Su cuerpo fue encontrado en la mañana del martes en una huella dentro de una finca de Guaymallén, ubicada en calle Mathus Hoyos al 7.600.
Tenía marcas de golpes y puñaladas en el cuello, abdomen y brazos, lo que le habría causado la muerte.
No tenía antecedentes penales, pero si se pudo establecer que tenía serios problemas de consumo abusivo de drogas y bebidas alcohólicas, incluso era conocido en la zona por este mismo motivo.
Los investigadores determinaron que en la noche del lunes estuvo con un grupo de personas con quienes consumió, por lo que tratan de reconstruir lo que hizo y con quiénes estuvo para encontrar a los autores del crimen.
El Fiscalía de Homicidios Gustavo Pirrello no descarta ninguna hipótesis, por lo que el abanico de posibilidades de lo que pudo haber pasado aquella noche es muy amplio.


