Por Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar
Está ubicado en Alem 252, de Ciudad, y se dedica al rubro de insumos. El robo ocurrió el último fin de semana y fue descubierto el lunes. De un armario sacaron el dinero. No hay detenidos.
Boqueteros se alzaron con más de $200.000 de un negocio
Esperaron ansiosos que llegara el fin de semana para dar el golpe que les reportó un botín de $200.000. Esto fue lo que se llevaron los delincuentes de un negocio de insumos de suelas de Capital, aprovechando que nadie podía escuchar los ruidos que harían para hacer un boquete de aproximadamente 40x40 centímetros que permite solamente el paso de un hombre delgado.
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El trabajo de los boqueteros que trabajaron con total impunidad ocurrió entre el sábado y el domingo, en Alem 252, de Ciudad, donde está un negocio mayorista de insumos para zapatos y tapicería llamado Lucho.
Este negocio cierra habitualmente sus puertas al público los sábados a las 14 y recién reabren el lunes a las 8.
Esto, sin duda, era de total conocimiento de los maleantes como así también que se podían alzar con un gran monto de dinero que estaba guardado en un armario que estaba sin llave.
Así es que después de planificar al dedillo la “operación” decidieron dar el golpe posiblemente en horario nocturno, que es cuando menos gente circula por la calle y los negocios vecinos también mantienen sus locales cerrados durante el fin de semana. Esto les dio una gran tranquilidad, porque sabían de antemano que podían contar con absoluta impunidad y se pusieron manos a la obra.
Según uno de los pesquisas, los ladrones deben haber entrado por un costado que tiene rejas y recalaron en el primer piso, donde está el depósito repleto de mercadería y las oficinas.
Para ello hicieron el boquete que posibilitaba el paso de un hombre delgado, quien se deslizó despacio para finalmente caer dentro del negocio.
Allí comenzó a recorrer la planta alta hasta que encontró lo que tan ansiosamente buscaba: una pequeña caja fuerte que estaba dentro de un mueble que se encontraba sin llave. En pocas palabras, al maleante se le dieron todas. No debía esforzarse mucho para que toda la banda obtuviera buenos dividendos al momento de repartir el botín. Pero como no le pareció suficiente la gran cantidad de dinero de la caja, se dirigió hacia la plata baja, donde estaba la caja recaudadora, y de allí extrajo $300.
Con el ánimo reconfortado por el resultado de la “operación” –seguramente contaban con datos puntuales sobre la cantidad de plata que había en el negocio y la manera que podían acceder a él– decidió entregarles a sus compañeros a través del agujero la plata y luego él buscó la manera de ganar nuevamente el techo para poder escapar.
Lo hicieron con mucha cautela, observando muy bien todos los movimientos de la calle para no poner en riesgo su “trabajo” si eventualmente eran captados por cámaras de seguridad. Conste que la alarma del negocio había sido desconectada al igual que el teléfono. Cuando vieron que la zona estaba desierta, abandonaron en lugar sin dejar rastros.
Ayer cuando el propietario Sebastián Leone llegó al lugar y subió a su oficina descubrió el robo, que lo hizo empalidecer. Luego un empleado también le comentó que habían robado en la caja recaudadora.
El caso fue denunciado en la Oficina Fiscal Nº1 de Ciudad, donde el año pasado fue radicada una denuncia de igual tenor porque boqueteros vaciaron un negocio de ropa ubicado a pocos metros de este, y también ocasionaron importantes pérdidas económicas.
Impunes► Los maleantes deben haber contado con datos ciertos para dar el golpe, porque fueron muy precisos.
► Ingresaron al primer piso, donde estaba una caja con la plata, y luego bajaron para robar otros $300.
► No es el primer caso en la calle Alem. Un negocio de ropa ubicado a pocos metros de allí fue blanco de un hecho similar.