Un joven venezolano de 26 años fue asesinado de un disparo en el pecho en la puerta de su casa por dos ladrones que le robaron su auto en la Cuarta Sección, en Capital. La víctima fue internada en el Hospital Central, pero horas más tarde murió. Hacía 4 años que vivía en Mendoza junto a su esposa, su hijo de 3 años y su hermana. Los investigadores buscan a los autores del robo seguido del crimen y el auto.
Mataron en un asalto a un joven venezolano que llegó a Mendoza en busca de una mejor vida
Se trata de Jean Carlos Sosa, quien cerca de las 21.30 del miércoles llegó a su casa de calle Chenaut 3.120, de la Cuarta Sección, de Ciudad, junto con su esposa Anarelys Carrillo.
Ella ingresó a la casa junto con su hijo, mientras que él se bajó de su Ford Focus blanco, patente OQA 628, para acomodar una moto que estaba en el garage y guardar el vehículo.
Cuando regresó al auto vio que dos delincuentes se habían subido. Para evitar que se lo robaran, metió la mitad de su cuerpo por una de las ventanillas, pero así y todo arrancaron el auto y salieron.
En medio de forcejeos, Sosa recibió un disparo en el pecho, cayó al suelo. En ese momento, la hermana de Sosa salió al escuchar ruidos, y vio el momento en el que los delincuentes escaparon.
Familiares y vecinos llamaron al 911, y una ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado trasladó al herido al Hospital Central, donde a las 6.45 de este jueves confirmaron su muerte.
Los pesquisas trabajan desde el momento del hecho para encontrar a los autores del robo y a quien ejecutó de un balazo a Jean Carlos Sosa.
Escapó de Venezuela y lo mataron en Mendoza
Luego del crimen de Jean Carlos Sosa, de 26 años, allegados contaron que hacía 4 años que se había instalado en Mendoza junto a su esposa, su hermana y su suegra. Aquí tuvo a su hijo, quien hoy tiene 3 años.
Trabajaba y junto a su esposa eran muy frecuentes del gimnasio. De hecho, anoche llegaban de entrenar.
La familia logró escapar de su país donde no tenían ningún tipo de seguridad. Incluso, él había sido secuestrado y luego de esas traumáticas experiencias decidió buscar paz y tranquilidad en Mendoza.


