"Lo peor del asalto va a ser mirarlo a la cara al cliente y decirle que nos robaron su camionetaNissan". Este fue el lamento del dueño de un lavadero de la Quinta Sección que fue atacado en la
Tres maleantes atacaron el galpón de Tiburcio Benegas y Juan B. Justo. Tras maniatar a tres
empleados y a un cliente se fugaron en una camioneta Nissan, que no aparece.
Asaltaron un lavadero de la Quinta Sección y se roban una 4x4 y $23.500
siesta de ayer por tres maleantes armados. Los delincuentes maniataron a tres empleados y a uncliente que iba llegando, a quien le robaron $23.500 entre cheques y efectivo, y huyeron en la
costosa 4x4. En el lavadero de calle Tiburcio Benegas 1550 casi Juan B. Justo de Ciudad aún había variosvehículos esperando que alguno de los empleados les sacara brillo. Los trabajadores ya habíanterminado una impecable camioneta Nissan 4x4 doble cabina color gris que les había dejado horasantes un viejo cliente del negocio. El conocido del local les había encargado que se esmeraran conese vehículo porque era de su yerno, que había venido de vacaciones. Dedicados a darle los últimos retoques estaban cuando, cerca de las 14, al enorme galpónllegó un insulso joven que llevaba colgado un morral. Apenas ingresó el muchacho se acercó a uno delos empleados y abriendo con tranquilidad su morral le informó que se trataba de un asalto. Ahípareció acelerarse el tiempo del atraco. En el acto ingresó un segundo asaltante armado quesorprendió a un cliente que ingresaba y tras encañonarlo les ordenó a él y a los empleados quecaminaran tranquilamente hacia el fondo de la propiedad. Un tercer integrante de la banda fue el encargado de cerrar el portón, para asegurarse de quenadie más ingresara. Con el negocio bajo su control, los maleantes se encargaron de desvalijar a sus víctimas, aquienes previamente habían maniatado con precintos plásticos. Fue así que el desafortunado clienteque minutos antes había pensado en dejar allí su auto para que lo asearan y continuar su caminodebió entregarles los $23.500 que llevaba consigo ($3.500 en efectivo y $20.000 en cheques),mientras que los empleados sumaron al botín sus billeteras y celulares. Dado que el encargado de la caja del lavadero no se encontraba en el negocio a la hora delasalto, los delincuentes decidieron abultar el botín con las dos notebooks del local. A todo lo quehabían reunido en cuestión de pocos minutos lo cargaron en la camioneta Nissan, aceleraron a fondoy desaparecieron. "Es de no creer el golpe que nos han dado. Este negocio lo hemos abierto hace apenas 9 meses y de hecho estábamos agarrando otros trabajos fuera del lavadero porque lo que nos daba no nosalcanzaba para cubrir los gastos. Ahora imaginate cómo nos daña esto, si hasta hemos perdidoinformación muy importante para el local en las notebooks que se llevaron", se quejó FedericoHernández, dueño del local atacado. Recién cuando los empleados lograron zafar de los precintos que los maniataban avisaron a lapolicía. Más tarde, personal de Investigaciones recorrió la zona tratando de ver si alguno de loslocales aledaños al lavadero tenía cámaras para saber si los asaltantes habían quedado filmados. El caso quedó en manos del personal de la Oficina Fiscal N°2 de Ciudad.




