Fue atrapado in fraganti cuando pretendía cobrarle $400 a un empresario de Rodeo del Medio a cambio de no enviarle inspectores a su negocio.

Arrestaron a un empleado de la Comuna de Maipú por coima

Por UNO

Un funcionario de la Comuna de Maipú, de 62 años, fue atrapado in fraganti cuando intentaba pedirleuna coima a un empresario de Rodeo del Medio. El hombre fue detenido por personal de

Investigaciones y fue imputado por el fiscal de Luján-Maipú Fernando Giunta.

Ayer, el propietario del negocio La Perla, de productos de elaboración regional, llegó hasta

la Comisaría de Rodeo del Medio para denunciar que un funcionario municipal le había pedido una

coima a cambio de interferir para que no lo "molestaran los inspectores municipales".

De acuerdo con lo que aseguró el hombre, el empleado comunal había llegado hasta su negocio

diciendo que sabía que pocos días más tarde lo iban a visitar los inspectores de esa Comuna.

El dueño del negocio no se habría opuesto a que los inspectores revisaran sus cuentas y las

condiciones laborales de sus empleados, pero el recién llegado le habría dicho que algo

encontrarían como para multarlo. A cambio de frenar los inspectores, el atribuido funcionario

comunal le pidió, a modo de coima, dinero y cheques. La suma en efectivo rondaría los $400 y a eso

se adosarían otros valores cuyos montos no trascendieron. Tras la propuesta, ambos convinieron

reunirse ayer a las 17.30.

Ante la denuncia del empresario, la policía de Investigaciones montó un operativo consistente

en marcar el dinero y los cheques con los que se pagarían la coima.

Ya más cerca de la hora fijada para la reunión, el ansioso empleado público decidió cambiar

los lugares en que se encontrarían para hacer la entrega del dinero. Todo lo iba comunicando desde

su celular al teléfono del empresario.

Finalmente, el sitio elegido fue el conocido persa Aivilob, ubicado en el barrio 25 de Mayo,

en Rodeo del Medio, el mismo en donde fue asesinada una mujer embarazada durante un asalto en

agosto del 2008. Hasta allí fue el empresario, acompañado por un policía de civil.

Como estaba previsto, el dueño de La Perla le dio el dinero y los cheques pactados. Una vez

que el hombre aceptó la suma haciendo acotaciones sobre cómo influiría esto para frenar la llegada

de los inspectores municipales, el efectivo de civil se identificó como policía.

Al verse descubierto, el funcionario, identificado como Domingo Guerra (62) echó a correr,

pero fue atrapado por otros policías que estaban apostados a la salida del persa.

El detenido quedó acusado de "exacciones ilegales", a disposición del fiscal Giunta.