Un comerciante de 56 años fue engañado por una mujer, con la que había concretado una cita a través de Internet, que lo entregó a delincuentes que lo drogaron y fueron a robar a su departamento del barrio porteño de Balvanera, donde mantuvieron como rehén a su hija y a una tía de la chica. Todo sucedió este martes poco después de la medianoche, cuando un comerciante dedicado a la venta de platería y bijouterie salió de su domicilio en Sarmiento al 2000, hacia un hotel de Avenida de Mayo al 1300 en el que se encontraría con una mujer a la que había contactado a través de la red social Badoo. Cuando la víctima llegó al hotel fue sorprendido por tres delincuentes armados que lo redujeron, lo golpearon y lo subieron a un auto en el que lo llevaron a una casa, donde lo ataron a un sillón y, mediante amenazas, lo obligaron a ingerir pastillas que lo dejaron somnoliento. Según las fuentes, dos de los asaltantes tomaron su teléfono celular, lo fotografiaron atado y amordazado, y fueron hasta su departamento del edificio de la calle Sarmiento, donde ingresaron con sus llaves, mientras que el tercero se quedó cuidándolo. En el edificio de Sarmiento, despertaron a su hija de 19 años y a una tía de ésta, de 52 años, y las redujeron: a la mujer mayor le ataron sus manos y la encerraron en el baño, mientras que a la joven le mostraron la foto de su padre y, bajo amenazas de matarlo, le exigieron dinero y otros valores. Sin embargo, el botín de los ladrones no fue el esperado: sólo consiguieron poco más de 300 pesos, un teléfono celular, un anillo y el vestido de su fiesta de 15 de la joven. Antes de escapar, ataran de pies y manos a la chica, y la encerraron junto con su tía. Cuando se dieron cuenta que los ladrones habían huido, las dos empezaron a gritar y, poco después de las 2 de la madrugada, despertaron a algunos vecinos que llamaron a la policía, que poco después las liberaron. En tanto, el comerciante fue liberado por los delincuentes en Avellaneda y tuvo que ser asistido por un hombre porque estaba muy drogado. Una ambulancia del SAME fue a buscarlo a la comisaría 2° de Avellaneda y lo trasladó al Hospital Ramos Mejía, donde fue dado de alta cuando se le pasó el efecto de las pastillas.
Cuando la víctima llegó al hotel fue sorprendido por tres delincuentes armados que lo redujeron, lo golpearon y lo subieron a un auto en el que lo llevaron a una casa, donde lo ataron a un sillón.