Por Catherina [email protected]
El padrastro, Ramón Duarte, y la madre de la nena, Marta Reina, estaban acusados del crimen. El fiscal Fernando Guzzo, que pidió prisión perpetua para la pareja, es quien recurrió la sentencia.
Apelaron ante la Suprema Corte el fallo por la muerte Micaela Reina
La causa por la violación y muerte de Micalea Reina no está cerrada. Las dos absoluciones dictadas por la Cámara Séptima del Crimen a favor de Ramón Duarte, padrastro de la nena, y la madre de la chica, Marta Reina, que habían sido imputados en el escabroso hecho, fueron apeladas por el fiscal de Cámara Fernando Guzzo.
En su alegato, el funcionario había pedido para ambos prisión perpetua, para el hombre como autor y para la mujer –esposa de Duarte–, como partícipe primaria en el homicidio.
Así es que desde ayer a las 12.30 el expediente se encuentra en la Suprema Corte de Justicia para que la Sala Penal se expida al respecto: o sea, si acepta o no el pedido del fiscal o bien se limita a confirmar lo ya dispuesto por el Tribunal.
Esta sentencia dictada por la Cámara presidida por Gabriela Urciuolo e integrada por Alejandra Mauricio y Agustín Chacón fue muy cuestionada por especialistas en derecho penal. Consideraron que lo declarado por Duarte ante el fiscal de Delitos Complejos, Santiago Garay, –reconocía haber tenido relaciones sexuales con la menor unos días antes de su muerte, pero que no la había matado– y una muestra de ADN, que pertenece a Duarte, encontrada en un buzo de la pequeña, eran más que suficientes para una condena.
Lo concreto es que tanto el hombre como la mujer recuperaron la libertad en forma inmediata el 10 de este mes, ya que fueron absueltos de culpa y cargo.
Para llegar a este dictamen, hoy recurrido, los jueces entendieron que no tenían pruebas suficientes para condenar a los acusados a prisión perpetua como había pedido el fiscal Guzzo tras arduos y, por momentos, encrispados días de debate.
Este caso tiene otro protagonista: el padre biológico de Micaela, Alejandro Prádenas, quien fue condenado a 15 años de prisión por la Suprema Corte de Justicia por privación ilegítima de la libertad de la chiquita. Desde este dictamen, –la Cámara Quinta lo había condenado a 6 años– Prádenas se encuentra prófugo y el crimen continúa impune.
Micaela no fue asesinada en Guaymallén En las múltiples fojas que forman el expediente sobre el crimen, los peritos pudieron establecer que la chica no fue asesinada en la vieja bodega abandonada de Guaymallén donde fue hallada sin vida en mayo del 2007, sino que fue dejada después en el lugar.
Ramón Duarte cayó preso en diciembre de 2011 cuando el fiscal de Delitos Complejos, Santiago Garay, determinó que una mancha en el pantalón de Micaela era de su ex padrastro.
En mayo de 2012, Marta Reina, madre de Micaela, fue detenida por falso testimonio al decir que hacía más de 20 años que no tenía contacto con Ramón Duarte.
El fiscal Garay había descubierto que estaban legalmente casados y que tenían una fluida relación, incluso con Duarte preso. A los días fue liberada, pero permaneció bajo sospecha.
De esta forma, en diciembre de 2012 la mujer quedó presa en la cárcel de mujeres de El Borbollón, en Las Heras, luego de que Duarte se quebrara ante el fiscal Santiago Garay.




