Un joven estudiante. Aparece muerto en el interior del gimnasio de una escuela. Su cuerpo estaba enrollado en una alfombra. Tenía golpes en el cuello. Hasta un niño diría que se trató de un crimen, pero las autoridades de Estados Unidos sostienen que fue un accidente y la polémica sigue abierta.
Apareció muerto enrollado en una alfombra, la Policía dijo que fue un accidente pero la familia no le cree
La muerte del estudiante Kendrick Johnson (17) en Estados Unidos sigue siendo polémica, a más de diez años
El 11 de enero de 2013, el cuerpo de Kendrick Johnson (17) fue encontrado dentro de una colchoneta enrollada en el gimnasio de una escuela secundaria en Georgia, Estados Unidos. El adolescente había sido visto por última vez en imágenes de seguridad caminando hacia el gimnasio a las 13:30 del día anterior.
Estudiantes encontraron su cuerpo cabeza abajo dentro de una colchoneta de lucha enrollada verticalmente, de casi dos metros de alto. Estaba descalzo, con sus zapatillas detrás de las rodillas, en medio de un charco de sangre. ¿Accidente o crimen? La respuesta certera que nunca llegó tras su muerte.
La investigación tras la muerte
La Policía de Estados Unidos llegó rápidamente a la conclusión de que la muerte del estudiante fue por “asfixia posicional accidental”. Según su hipótesis, el joven intentó alcanzar un zapato dentro de la colchoneta, cayó y quedó atrapado, incapaz de salir.
La autopsia inicial respaldó esta teoría, declarando la muerte como accidental. Sin embargo, la familia de Kendrick Johnson rechazó esta narrativa, argumentando que era "físicamente imposible" y que las circunstancias apuntaban a un crimen.
Contrataron a un médico privado para una segunda autopsia tras exhumar el cuerpo en mayo de 2013. Los resultados fueron impactantes: la muerte fue por un "trauma de fuerza contundente no accidental" en el lado derecho del cuello, cerca de la mandíbula, sugiriendo un crimen.
Además, se descubrió que los órganos internos del joven estudiante estaban ausentes, reemplazados por diarios, lo que desató más controversia.
Sumando aún más polémica en noviembre de 2013 el gigante mediático CNN obtuvo 290 horas de grabaciones de 35 cámaras del gimnasio, pero un análisis forense reveló que faltaban más de tres horas de grabación, lo que alimentó las teorías de manipulación de pruebas del crimen.
Una muerte sin respuestas
La familia del joven acusó a las autoridades de encubrir un crimen, apuntando incluso a dos hijos de un agente del FBI como posibles involucrados.
Pero tras una revisión federal de la causa, se concluyó en junio de 2016 que no había pruebas suficientes para presentar cargos penales por violaciones de derechos civiles y la investigación por la muerte quedó archivada.






