Después del robo de la caja fuerte a la estación de servicio Oil en Alvear y que causó asombro porque hay un policial de Inteligencia Criminal entre los implicados, en el primer día hábil de la semana se conoció un segundo atraco perpetrado en una ferretería también por boqueteros y durante el fin de semana largo.
La única diferencia entre ambos hechos es que en ferretería Fernández los ladrones no sufrieron contratiempos y completaron la operación con éxito.
El hecho salió a la luz este martes cuando los propietarios del negocio en avenida Alvear Este 246 llegaron al local y se disponían a subir las persianas para atender al público.
Los delincuentes efectuaron un boquete en el techo y una vez adentro desconectaron el sistema de alarmas para operar tranquilos la amoladora con la que forzaron la puerta de la caja de seguridad.
Desde la policía no dieron detalles del monto de dinero sustraído porque “los dueños del local debían realizar un arqueo”, comentó el subcomisario Hugo Alcalde, de la Comisaría 14 de Alvear, como tampoco pueden determinar en que momento se cometió el ilícito. El comercio estuvo cerrado desde el sábado al mediodía.
Según fuentes policiales, los ladrones actuaron con suma precisión “fue un trabajo profesional, hicieron el boquete y bajaron justo por el sitio donde no los podía captar la alarma y después la desactivaron sin mayores problemas”.
El robo a la ferretería vuelve a poner en el centro de la escena al efectivo de Inteligencia Criminal que está detenido desde el lunes al mediodía por el atraco a la estación de servicio.
Las similitudes entre ambos hechos son asombrosas y por eso que, entre otras medidas, volvieron a requerir información al CEO. Así como el GPS de la radio que habitualmente porta el policía lo ubicó en el sitio del robo a la Oil desde dos horas antes, pretenden indagar si también estuvo en las inmediaciones de la ferretería de la familia Fernández.




