Policiales Domingo, 19 de agosto de 2018

Acusada en un juicio que puede verse por internet y que captó al país

La joven es juzgada por atropellar con su coche y matar a su novio, Genaro Fortunato, luego de salir del boliche Mona, en San Rafael

Antes de ser la única imputada por la muerte de su novio, el rugbier Genaro Fortunato (25), Julieta Silva (30) jugaba al hockey en el Club Banco Mendoza, tenía su propio local de indumentaria, Verde Limón, y criaba a sus dos hijos en su casa en San Rafael. Pero su vida cambió para siempre precisamente desde el 9 de septiembre del año pasado, de madrugada y a la salida del bar Mona, de San Rafael, cuando sucedió el fatal accidente que ahora la Justicia trata de dilucidar.

¿Atropelló y mató intencionalmente a su pareja? ¿Fue un accidente y creyó que se había metido en un pozo (como dijo) y nunca pensó que le había pasado por encima, con su auto, un Fiat Idea, a su novio? Esto es lo que se intenta saber en una pequeña sala de los tribunales sanrafaelinos, abarrotada de periodistas y fotógrafos de medios locales y nacionales, que le han dado al caso una repercusión inédita. Hasta el Poder Judicial mendocino transmite en vivo, vía YouTube, paso a paso el juicio que comenzó esta semana y continuará el martes.

La causa tiene doble carátula. La primera es homicidio simple con dolo eventual, es decir que arrolló al joven con la intención de matarlo y que a pesar de haberse dado cuenta de que iba a hacerlo no hizo nada para evitarlo. La otra es homicidio culposo agravado (accidentalmente, sin intención). Los años que la acusada podría pasar en prisión podrían ir de 3 a 25, según la sentencia final.

Los cambios

Julieta Silva se presentó a declarar mostrando un tono distendido, un rostro más recuperado del que tenía después del hecho, cuando la policía la detuvo y la trasladó a la comisaría, envuelta en una frazada hasta la parte trasera de un patrullero.

Los anteojos correctivos de armazón negro que luce en la audiencia son para remarcar un dato que podría favorecerla ya que en el momento del accidente la mujer no los tenía puestos, con el agravante de que esa noche llovía y las condiciones climáticas no eran las mejores.

En este sentido uno de los peritos que dieron testimonio en la segunda jornada del juicio fue el oftalmólogo Fernando Fuentes, que técnicamente intentó mostrar que la acusada tiene problemas de visión, lo que habría influido en la trágica noche: "Padece de astigmatismo de grado -3, que se considera de nivel alto. Puede tener dificultades para percibir los objetos en condiciones de baja iluminación, lo que se conoce como ceguera nocturna".

La situación es compleja, porque esa noche, además del mal tiempo, los peritajes toxicológicos realizados al cuerpo del rugbier indicaron que tenía 1,8g de alcohol en sangre, mientras que Silva acumulaba 0,8g, cuando el máximo permitido para manejar es de 0,5.

Pero estos datos no alcanzan para demostrar qué pasó esa madrugada.

También se habla de que discutieron, de que tenían una relación enfermiza, y al parecer la discusión fue por un mensaje de la ex pareja del rugbier, Agostina Quiroga, quien le confirmaba que estaba embarazada y que el hijo era suyo, algo que ella misma desmintió. El joven estuvo con Agostina cinco años de novio y finalizaron su relación en 2017. Este año nació Francesca, que llegó al mundo en la madrugada del 21 de febrero último, en el hospital Schestakow, de San Rafael.

"No sé por qué tan temprano te fuiste (sic), no lo entiendo todavía. Solo Él sabe lo mucho que te amé siempre, y que era capaz de hacer cualquier cosa con tal de que no dejaras de sonreír. Lo único que te pido es que nunca me abandones y seas el ángel de toda tu familia. Y en especial de tu hija. Te fuiste y me arrancaste un pedazo de mi corazón. Y ese dolor lo voy a llevar para toda la vida. Te amo. Franchu y yo lo vamos a hacer siempre", la frase acompaña una foto de Genaro jugando al rugby que posteó Agostina Quiroga.

"Creí que era un pozo"

La estrategia de la defensa de Silva, encabezada por Alejandro Cazabán, se enfoca en que la muerte del rugbier fue causada por un accidente.

La acusada declaró el primer día del juicio (el martes 14) y aseguró que cuando lo atropelló pensó que había sido un pozo y no una persona, e indicó que el lugar era oscuro "como un túnel", ejemplificó.

Detalló que en el boliche, Genaro se había comportado "raro, sacado" y luego que ella se había encontrado con unos chicos. Uno de ellos le había dicho al oído que le pidiera a Genaro que "se tranquilizara, si no lo iba a calmar él".

Un testigo clave

En otra jornada del juicio, Ariel Aksenen, cuidacoches y único testigo de la fatal escena, puso en jaque a la joven. "Yo vi todo", afirmó en la sala, y contó que la pareja salió del boliche discutiendo y que "Genaro nunca se subió al Fiat Idea sino que ella estuvo al volante en todo momento. Ella se fue y después de hacer la U regresó rápido. Cuando me decía yo no fui, ella ya sabía lo que le había pasado al muchacho", declaró el trapito y agregó: "Fue como una explosión, cuando la cabeza revienta. El auto se ladeó, por las dos partes".

Los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle deberán escuchar alrededor de 55 testigos citados a declarar durante las siete jornadas que durará el juicio, que se estima que finalizará a fines de este mes.

Una de las medidas finales será la reconstrucción del hecho, en horas de la madrugada y en la salida del bar Mona. El martes continuará el juicio en San Rafael.

La relación entre Silva y Fortunato duró 6 meses y finalizó de la peor manera. Trágicamente.

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