A un hombre le depositaron un sueldo 330 veces mayor: renunció a su trabajo y la Justicia lo respaldó

El tribunal desestimó la denuncia penal radicada por la empresa que le pagó mal el sueldo al empleado. Una historia increíble

Un hombre que trabajaba en el Consorcio Industrial de Alimentos de Chile, fue a ver el sueldo que le había depositado y se encontró con una sorpresa mayúscula: le habían depositado por error una transferencia bancaria equivalente a 330 veces su salario.

El hecho que terminó enfrentando al empleado con la empresa para la que trabajaba, derivó en una causa judicial que duró más de tres años.

La Justicia de Chile desestimó la denuncia con sus avales y terminó dándole la mano derecha al trabajador.

sueldo-cajero-automático

Sueldo para rato: el caso del hombre que se hizo millonario

En mayo de 2022, el trabajador de la empresa de Chile fue a verificar su sueldo al cajero automático y se dio cuenta que le habían depositado 165 millones de pesos chilenos por error, el equivalente a unos 180 mil dólares estadounidenses.

La empresa, al darse cuenta del grosero error, se comunicó con el empleado para que este tuviera la amabilidad de regresar la plata mal enviada. Y en un primer momento, el trabajador accedió a hacerlo, pero no por mucho tiempo.

La historia toma otros ribetes tres días después, con la renuncia del hombre agraciado con su “enorme” sueldo y la negativa de devolverlo.

sueldo-cajero-automático1

Cómo siguió la historia del hombre y su sueldo “abultado”

La empresa terminó denunciando penalmente a su empleado por robo, por no devolver la plata depositada en su cuenta personal.

A lo largo del proceso judicial, la defensa sostuvo que no existió ningún delito, dado que la plata no fue obtenida por ningún engaño, fraude ni manipulación del sistema bancario.

Como argumento, indicaron que la transferencia realizada por hecha de manera voluntaria y errónea por la propia empresa, sin intervención del trabajador.

sueldo-cajero-automático3

El caso se resolvió recién en septiembre del 2025, cuando la Justicia de Chile resolvió desestimar la denuncia penal.

Los jueces del tribunal de Santiago de Chile argumentaron que el hecho no configuró el delito de robo sino una “apropiación no autorizada”, figura que no está penada por la legislación chilena.