Un integrante del submundo del barrio La Gloria allegado al Gato‑dialogó con UNO y relató los tejes y manejes de las bandas, el problema con el Rengo y el porqué de los pases de factura.

“A los buchones se les pone precio”

Por UNO

El enfrentamiento entre bandas por el control del barrio La Gloria está lejos de marcar su últimocapítulo. La captura de Marcelo Araya, junto con varios integrantes de la banda que lidera, abre la

puerta a futuros pases de factura en pos de alcanzar lugares que ya quedaron vacantes y tomar el

poder en esa barriada.

Una persona allegada al Gato desde su infancia y que además conoce los tejes y manejes del

barrio desde hace años habló en estricto off the record sobre el jefe narco que el viernes a la

noche llegó a Mendoza y fue alojado en el Palacio Policial.

La fuente dijo también saber cosas de Aguilera y sonríe, irónico, cuando el jefe de la

barrabrava del Tomba asegura que le han puesto un precio de $300.000 a su cabeza sólo por ser

popular o simbólico en la hinchada o el barrio.

A nuestro entrevistado hay muchas cosas que no le cierran cuando mira las noticias. No

entiende el crecimiento dentro del hampa que pudo haber tenido Marcelito –así lo llama a Araya–

como para alquilar un departamento de U$S 900, manejar un BMW 0km y tener varias propiedades en Mar

del Plata.

"Marcelito era un tipo inteligente, tranquilo, muy observador. Robaba, pero no tenía

problemas con nadie en el barrio. Lo fui a ver a la cárcel en varias oportunidades y no intentaba

ser líder. Me dijo que nunca se le pasaría por la cabeza escaparse. Pero ahora dicen que estuvo

prófugo. Para mí que algún funcionario le hizo una mano para que saliera, porque de la cárcel nadie

se fuga", señaló.

¿Cómo pudo ascender entonces el Gato en el mundo del hampa con un perfil tan bajo? "La única

explicación que encuentro es que en la cárcel logró contactos pesados, demostró liderazgo y

fidelidad. Entonces avanzó varios casilleros como para convertirse en un referente del delito. No

es casualidad que una de las veces que lo arrestaron sucedió en un country, donde vivía. Eso es

clara muestra de un contacto", analizó.

Después agregó: "Si Marcelito, a quien nunca le conocí el apodo de Gato, se volvió tan

poderoso en el mundo del crimen y le puso precio a la cabeza de –Daniel – Aguilera, es porque éste

estaba a su altura. No fue por la popularidad ni por la hinchada de Godoy Cruz ni por disputarle

ser la cara visible del barrio. La disputa es por los negocios ", sintetizó.

Hay otro punto en el submundo del crimen que es clave para que la pelea por las transas

ilegales salgan a la luz: la traición. "En mi barrio se le pone precio a la cabeza de alguien

cuando buchonea. No sé si eso te dice algo sobre Aguilera. Si no, ¿por qué creés que aparecieron

las pintadas en su contra achacándole que metió a la Policía dentro del barrio La Gloria?",

explicó.

El informante de UNO no tiene dudas: Aguilera maneja mucho más que la hinchada del Tomba. "

Desde que murió Sandalio, uno de los primeros capangas del barrio, los Aguilera cobraron mayor

protagonismo. No me digan que sólo se dedican a vender autos porque no lo cree nadie", expresó.

Luego agregó: "Creo que, de alguna manera, Aguilera o su gente rompieron códigos. En otras

palabras, se brindó información o se buchoneó. Y, como ya dije, a los buchones se les pone precio.

Para mí, Aguilera es un cadáver caminando, por más que Araya esté en la cárcel. Aquí hay bandas de

narcotraficantes y quién sabe cuántos funcionarios implicados. Estas cosas no se perdonan".