La muerte de Mauricio Itzcovici, quien falleció en Junín en el 2007 en medio de un asalto a su casa, sigue sin esclarecerse. En el 2008 se fijó la misma suma para quien aportara datos, pero no hubo resultados.

$30.000 por su asesino, que sigue libre

Por UNO

JUNÍN– A cinco días de cumplirse el tercer aniversario del asesinato –aún impune– del comerciantede Junín Mauricio Cacho Itzcovici (72), la Justicia volvió a recordar que hay una recompensa de

$30.000 para quien aporte datos que ayuden a esclarecer el hecho e identificar a los autores.

La abogada querellante dijo ayer que "se presentó un escrito solicitando que se eleve el

monto de la recompensa" y sostuvo que "hay elementos en la causa que deben volver a ser revisados",

como la inicial declaración de uno de los cuatro imputados que originalmente tuvo el expediente y

que terminaron siendo liberados por falta de mérito.

En esa primera indagatoria, este sospechoso hizo prácticamente una confesión y un detalle del

crimen, pero sus dichos fueron declarados nulos por errores procesales y el caso quedó estancado.

"Yo voy a recordar el crimen de Cacho todos los años y voy a hacer que todos lo tengan

presente. Al menos hasta su esclarecimiento o hasta el día que yo me muera", dijo ayer Estela Laura

Chela Giagnoni (71), la mujer del malogrado comerciante y única testigo directa del homicidio.

El 28 de mayo de 2008, dos semanas después de que se cumpliera el primer aniversario del

homicidio en ocasión de robo del comerciante de Junín, el entonces ministro de Seguridad, Carlos

Ciurca, firmó la resolución 1032-S, que dispuso una recompensa de $30.000 para quien aportara datos

que permitieran esclarecer el crimen. La medida fue en respuesta a un oficio elevado dos días antes

por el juez Carlos Dalton Martínez, titular del Segundo Juzgado de Instrucción de San Martín, en

donde recayó el expediente después de una instrucción inicial realizada por su colega Ricardo

Schulz.

Martínez había tomado esa iniciativa después de recibir la inquietud del por entonces jefe de

la Comisaría 19 de Junín, Jorge Franco.

La iniciativa terminó siendo un fiasco, ya que los teléfonos de los investigadores sólo

recibieron algunos pocos datos, que terminaron siendo falsos.

La abogada Laura Padilla, designada en diciembre pasado como representante de la querella por

Chela Itzcovici, dijo ayer que ya estudió pormenorizadamente los cuatro cuerpos que tiene la causa

y que en ellos "hay varias hipótesis sobre las que se tendrían que haber seguido trabajando" y

estimó que para esclarecer el caso "se necesita voluntad política y judicial".

El 14 de mayo de 2007 por la noche, cuatro hombres ingresaron en la casa de los Itzcovici.

Buscaban una importante cantidad de dólares que la víctima ya no tenía allí. Los delincuentes

maltrataron al matrimonio y Cacho sufrió un paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida. Los

asaltantes tenían el dato de que allí había una caja fuerte, artefacto que Itzcovici había colocado

hacía pocos días, información que muy pocos conocían.

Los delincuentes huyeron en la Suzuki Grand Vitara negra del matrimonio. El vehículo viajó de

forma directa hasta la playa de estacionamiento ubicada en Catamarca 44, de la Ciudad de Mendoza.

Después fue perfectamente lavada y allí la encontró la Policía días después.

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