La vicegobernadora de Mendoza Laura Montero se ha comprometido con las víctimas y la investigación del caso del Instituto Antonio Próvolo.
Desde el lunes, que se supo que había denunciantes en La Plata que sindicaban al cura Nicola Corradi (82) como el culpable de los abusos cometidos en la capital de la provincia de Buenos Aires, Montero se puso a disposición de la Fiscalía N°4 de Delitos Conexos con la Trata de Personas y la Pedofilia, al mando de Fernando Cartasegna.
El objetivo es sumar la experiencia de Mendoza y acompañar al testigo denunciante, el ex profesor Luis Batistelli.



