El logro máximo del vóley argentino hasta ahora era la medalla de bronce ganada en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Desde este sábado será el primero de los dos mayores hitos de este deporte y como coincidencia tendrán que el tercer puesto de los Juegos Olímpicos 2021 también se obtuvo tras superar a Brasil y por igual resultado: 3 a 2.
El vóley y los héroes de bronce, de Seúl 88 a Tokio 2021
En aquella oportunidad, la figura también llevaba el apellido Conte, Hugo, o el Twister como lo llaman en la televisión. El papá de Facundo (El Heredero), elegido por la Federación Internacional del Vóleibol (FIVB) como uno de los mejores ocho jugadores del mundo del Siglo XX y único voleibolista argentino en entrar al Salón de la Fama, formó parte de la Generación del 82 que se colgó el bronce en Seúl.
La fase inicial fue irregular para aquel equipo de Conte, Waldo Kantor, Daniel Castellani, Esteban Mono Martínez, Raúl Quiroga, Jon Uriarte, Daniel Colla, Juan Carlos Cuminetti, Javier Weber, Alejandro Diz, Esteban De Palma y Claudio Zulianello, y cuyo director técnico era Luis Muchaga.
En la zona, Argentina le ganó a Túnez, Japón y Países Bajos y perdió con Estados Unidos y Francia. El seleccionado nacional quedó afuera en semifinales contra la Unión Soviética. Y tuvo que jugar por la medalla contra los brasileños, que venían de ser subcampeones en el Mundial 1982, medalla de plata en los Juegos de Los Ángeles 1984 y semifinalistas en el Mundial 1986.
En ese encuentro, el resultado fue 3 a 2, con parciales de 15-10, 15-17, 15-8, 12-15 y 15-9, para el equipo que tenía la base del 82 que había conseguido el tercer lugar en el Mundial de ese año en el Luna Park, a la que se sumó un juvenil Javier Weber.
Ese triunfo de Argentina sobre Brasil, el 2 de octubre de 1988, fue épico para el vóleibol nacional y para la delegación argentina en Seúl, que no sumaba una medalla en un deporte colectivo desde 1936 con el polo.
Esta vez, en los Juegos Olímpicos 2021, el podio fue para Luciano De Cecco y Matías Sánchez como armadores; Bruno Lima y Federico Pereyra como opuestos; Sebastián Solé, Martín Ramos y Agustín Loser como centrales; Facundo Conte, Ezequiel Palacios, Cristian Poglajen y Nicolás Méndez como puntas receptores; y Santiago Danani como líbero.
En su campaña, el equipo dirigido por Marcelo Méndez perdió con Rusia, luego finalista, cayó ante Brasil, estuvo cerca de quedar afuera antes de vencer 3-2 a Túnez, batió luego a Francia (ganador del oro) y se clasificó eliminado a Estados Unidos.
Ya en cuartos fue el histórico triunfo ante Italia y la derrota en semifinales ante los franceses fue borrada por la enorme alegría de ganarle a Brasil en la definición del bronce.
La gloria olímpica es del voley, la emoción es de todo el deporte argentino.






