Manuel Peña López es el máximo representante que tiene Mendoza en el circuito profesional de tenis. De hecho es el único que figura en el nuevo ranking de la ATP que empezó a regir desde el 1 de enero.
En sus últimos días de vacaciones con la familia y los amigos, Manu dialogó con Ovación sobre lo que fue el 2018 y lo que viene para el 2019. "Fue un año de mucho aprendizaje, de 18 o 19 torneos en los que jugué creo que 10 fueron challengers y en ese nivel todas las semanas aprendés mucho. Notás mucho la diferencia de nivel de juego, a nivel mental y también en las comodidades que tenés para trabajar", explicó.
"En los futures es todo más difícil, depende más de cada uno. Eso se nota en el juego. Si ves un challenger son todos partidazos, en futures no tanto" "En los futures es todo más difícil, depende más de cada uno. Eso se nota en el juego. Si ves un challenger son todos partidazos, en futures no tanto"
Manuel Peña López
"Lo que más aprendí fue la importancia de la cabeza. Los jugadores en este nivel son más maduros y te terminan ganando con eso, con la experiencia, no es que jueguen mejor al tenis. Este año jugué con tipos como Arthur De Greef o Joao Sousa que fueron top 50 en la ATP y la experiencia se nota. En los dos partidos estuve arriba y perdí en el tercero, estuve cerca pero no perdí por juego, lamentablemente no tenía un entrenador que me ayude a sacarle el jugo a los partidos", agregó.
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Manu Peña disfruta sus últimos días antes de la pretemporada (UNO/LuisAmieva)
Respecto de como hace un jugador joven, sin demasiado presupuesto, para preparar un partido, contó: "Soy mucho de analizar a los rivales. Busco videos para verlos. En los futures cuesta más encontrar imágenes pero en challengers o ATP es más fácil. Con Sousa me tocó en una semifinal y me puse a verlo y lo charlé con Iván (Iván Rudich, su ex entrenador) por internet. Siempre busco alguien que me ayude a analizarlos bien".
Viajar con un entrenador es muchas veces un lujo para un tenista que lucha por meterse de lleno en el tour y Peña no es la excepción: "Este año y el pasado siempre estuve con un entrenador a disposición las 24 horas pero es caro y también necesariamente tenés que entrenar con otro jugador. Lo que estuvo bueno con Juampi Brzezicki (su nuevo entrenador) es que viajamos acompañados. Éramos 4 o 6 jugadores con uno o dos entrenadores. Si me toca perder, al otro día entreno con alguno de los chicos o le hago la entrada en calor. Es otra motivación, sino se hace muy duro", reflexionó.
Fanático de Nadal e hincha de River, Peña reconoce que no es fácil llegar desde Mendoza al tenis profesional: "Cuesta, pero yo lo hice y si hay pasión todo es posible. Lamentablemente se necesita mucha plata y acá en Mendoza y en el país el tenis no está bien comparado con otros deportes. Es difícil si no hay semillero, la base de la pirámide tiene que ser grande, si no hay muchos chicos en la escuelita no van a haber profesionales. Lamentablemente los clubes están cada vez más vacíos".
"En el tenis, lamentablemente gana uno solo por semana o sea que casi siempre perdés y por eso es clave la motivación y sacar lo positivo de las derrotas" "En el tenis, lamentablemente gana uno solo por semana o sea que casi siempre perdés y por eso es clave la motivación y sacar lo positivo de las derrotas"
Manuel Peña López
Preocupado por la situación del tenis, Manu recordó como encontró su pasión por este deporte: "Yo jugaba al rugby, mi viejo jugaba y me llevó a Marista, de hecho mi hermano juega ahí. Me encanta el rugby y siempre que puedo voy a verlo pero en casa hay una cancha de padel donde mi papá y mi tío siempre jugaban. Un día me puse a pelotear, me gustó y mi tío me dijo que me iba a llevar a jugar. Sin embargo, como no había chicos que jueguen al padel me llevaron a jugar al tenis al Automóvil Club de Chacras de Coria, ahí empecé, después fui al Oasis y el Chiqui Batistozzi le dijo a mi papá que el me veía condiciones y que me lleve al Mendoza Tenis Club donde había una escuela linda, para entrenar mejor. Ahí estaban todos los que juegan ahora (Capdevila, Jofré, Desimone, Bahamonde) arranqué y a los pocos meses empece a jugar torneos. Los dos primeros torneos los gané y me gusto la competencia que era algo que en el rugby infantil no tenía. Seguí un tiempo con las dos cosas y también jugaba el fútbol, en Banco Mendoza, pero después me quedé con el tenis".
Respecto a los objetivos que se plantea para el 2019 fue claro: "El objetivo es terminar entre los 200 mejores del ranking. Me gustaría en 2020 jugar la entrada a los Grand Slam. Quiero dar este año un salto a los challengers, ganar partidos y aprender más en ese nivel".
Pero toda esa planificación necesita un respaldo económico y sobre eso Manu contó: "A través de Brzezicki salió una posibilidad de un sponsor que me vio jugar en el challenger de Buenos Aires. Un sponsor es una persona que te adelanta el dinero para bancar los gastos y a través de un contrato le vas devolviendo con lo que ganás en premios y otras cosas. Es normal en el tenis que haya algunas personas que quieran ayudar a los jugadores. También sigo con Lotto y Babolat, que me dan la ropa y las raquetas y hace años están conmigo. Encordar una raqueta, la mano de obra, cuesta 15 dólares y encordás dos raquetas por día. Eso sin contar la cuerda que sale 120 dólares el rollo y te sirve para unas 18 raquetas más o menos.Es muy caro".