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La del sábado no fue una tarde más para Juan Ignacio Castillo y Nicolás Ranieri, jugadores de Los Tordos que colgaron los botines siendo campeones. Tampoco lo fue para Mou Ogando, que vivió un partido lleno de emociones ante Marista.

Las banderas que nunca olvidarán

"Un retiro soñado", decía Juan Ignacio Castillo el sábado por la tarde, luego de que Los Tordos se consagrara campeón del Top 8 Cuyano imponiéndose con firmeza sobre Liceo, en su propia cancha.

Y cómo no sentirlo de esa manera. Porotito Castillo, el segunda línea de Los Pájaros, le puso fin a su carrera nada más y nada menos que levantando la copa más deseada y de la mano de su íntimo amigo Nicolás Ranieri, otro que le dice hasta luego al rugby.

"La verdad es que es un retiro soñado, no me puedo quejar de nada. Ha sido un año excepcional, en todo sentido. Viví sensaciones muy fuertes y encima conseguimos el objetivo de lograr el título", le dijo a Diario Somos en medio de los festejos.

Sus compañeros y amigos le dedicaron una bandera que guardará por siempre. Al "Gracias por todo Porotito" con los colores de Los Tordos, se le sumaron pequeñas dedicatorias escritas a mano por cada uno de ellos, hinchas y familiares.

" Sólo tengo palabras de agradecimiento para todo el plantel. Me voy feliz", continuó.

"El físico te pone una fecha de vencimiento", se dice a sí mismo tratando de convencerse de que la decisión estuvo bien tomada. Extrañará las canchas y deberá adaptarse a mirar los partidos desde afuera. "Siempre voy a estar con los Tordos", asegura.

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Porotito y Nico Ranieri se conocen desde chicos, compartieron toda la vida la querida división 83 y la posición. El mismo día y de la mejor manera posible, los dos dijeron basta.

Para Nico también hubo bandera, piletazo y reconocimiento del pueblo de Los Tordos.

Son emblemas y ejemplos. Saben que se los extrañará.

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Un par de horas antes, el que recibió un merecido aplauso cerrado fue Mariano Mou Ogando. El referente de Peumayén y de la Selección mendocina jugaba el sábado su último partido ante Marista, en el duelo por el tercer puesto, y fue galardonado por la Unión de Rugby de Cuyo con un presente digno de un emblema.

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"Me duele en el alma tomar la decisión porque lo más lindo son los sábados, pero hoy pienso en el domingo, en el lunes y en los martes, cuando todavía estoy reventado y ya tenemos que volver a entrenar. No quiero que el rugby me deje. Uno tiene que saber decir basta y yo llegué hasta acá", le decía en la previa a Ovación online. El sábado ratificó su decisión y le puso cierre a su trayectoria como jugador.

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Archivo UNO
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FUENTE: borrar

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