Para muchos es el mejor primera línea que tuvo el rugby argentino, y el término indicado es primera línea porque en una trayectoria notable de quince años en Los Pumas empezó de pilar izquierdo, con solo 18 años, fue figura como hooker y se retiró, nada menos que ante los British Lions, jugando de pilar derecho. Siempre es un placer hablar de rugby con Federico Méndez.
Su primera impresión, sobre la actualidad del juego, no es tan positiva: "Está un poco aburrido. Hoy el 100% de los jugadores de nivel internacional están al límite de su capacidad física y al ser un deporte de contacto hay muchos golpes, pero además el juego se ha puesto muy monótono, parecido al rugby league. Hay mucho contacto y pocas variantes. También en todos los niveles hay mucha obediencia, demasiada. Es como que hay pocos lugares para mucha gente y entonces los que están no se animan a sacar los pies del plato, como que tienen miedo de salirse de la estructura para no quedar afuera".
