Decir que Los Pumas vuelven a convocar una fiesta para el rugby de Mendoza es, por lo pronto, quedarse corto, y en general ser un poco egoístas. Hubo 32.346 personas en el Malvinas Argentinas, todo un indicativo de la atracción del partido.
En realidad el seleccionado argentino de rugby nuevamente transforma a la provincia en el centro regional del país. Para muestras hay varios botones. Basta con mirar los micros de larga distancia estacionados en el Parque y ver las diversas procedencias. San Juan, es como de la casa. Pero la Patagonia dice presente con neuquinos, rionegrinos y otros no comprobados. El Norte trajo tucumanos al por mayor, y santiagueños que esperaban el debut de Juan Bautista Pedemonte.
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Hubo muchas banderas en el choque entre Los Pumas y Francia
Cientos de banderas de los distintos clubes le dieron color al choque entre Los Pumas y Les Bleus, y un marco maravilloso a la tarde.
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Tocó la banda Talcahuano, del Regimiento de Infantería de Montaña 11 (RIM 11) de Tupungato. Es la banda militar activa más antigua del país, ya que fue creada para el ejército de Los Andes, bajo las ordenes de José de San Martín, hace 208 años. Ingresó con la tradicional marcha Avenida de las Camelias, e interpretó los himnos de ambos países.
El Parque mostró un muy importante dispositivo de seguridad, con diversas reparticiones policiales patrullando las áreas aledañas al estadio Malvinas Argentinas.
También hubo quejas de los cuidacoches, que manifestaron que "la policía no deja trabajar ".
Verónica señaló que lo que cobran "es a voluntad", pero los uniformados los sacan del lugar.
"Nosotros no venimos a pedir ni a robar nada. Sólo queremos trabajar cuidando autos, pero no nos dejan y nos persiguen", dijo uno de la mujer, con tristeza en el Parque.
Quienes no tuvieron problemas en hacer su negocios en las afueras del estadio fueron vendedores ambulantes de todo tipo. Bebidas, golosinas, camisetas, gorras y cornetas tuvieron mercado entre los asistentes al partido.







