"Andate vende humo" le gritaba la hinchada al Profe Córdoba sobre el final del partido en el que Independiente cayó 2 a 1 ante Almagro. Segunda derrota del entrenador, en igual cantidad de presentaciones.
Es cierto que la tolerancia en el Parque ha alcanzado su límite cero y que hasta no obtener un triunfo y sacar al Azul del pozo en el que ha caído, ningún técnico podrá ganarse el corazón del hincha leproso.
"Se entiende. Yo fui hincha y ahora lo vuelvo a ser, de este equipo", fueron las palabras de Córdoba en la conferencia de prensa que brindó tras la caída ante Almagro, en el Gargantini. "Acá las puertas están abiertas para que nos vean entrenar. Ya se que perder de local no le gusta a nadie y menos en este momento del campeonato, lo entiendo, pero tienen que entender que estos muchachos están dejando la vida, se matan entrenando y después en la cancha se matan, dentro de sus posibilidades y de lo que el estado anímico les permite", respondió.
"Yo estoy rogando un triunfo porque se que si este equipo se afianza, saca un partidito, es el puntapié para empezar a sentirse seguro, no a pensar que con un gol no alcanza. ¿Cómo no voy a entender a la gente? Pero pará, hace ocho días que estoy", se defendió el entrenador.




