La selección de Irán no la está pasando del todo bien en su participación en el Mundial 2026: aunque debe disputar sus partidos en Los Ángeles y Seattle, Estados Unidos le permitió ingresar únicamente para jugar, pero no alojarse en su territorio. De esta manera, cada vez que finaliza un encuentro, la delegación debe regresar a México.
Para colmo, Mohammad Mohebbi, autor del segundo gol de Irán ante Nueva Zelanda, tampoco ayudó a bajar la tensión: tras convertir, protagonizó un festejo que no pasó desapercibido y terminó generando aún más polémica en medio del delicado contexto que atraviesa su selección.
El jugador de Irán que celebró su gol "a los tiros" en Estados Unidos
Irán y Nueva Zelanda se enfrentaron en el debut de ambos en el Mundial, por el Grupo G, en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Cuando transcurría el minuto 63, el conjunto oceánico se imponía por 2 a 1 gracias al doblete de Elijah Just (a los 7 y 54 minutos), mientras que Ramin Rezaeian había marcado el empate transitorio para el combinado iraní a los 32.
Fue allí cuando apareció Mohammad Mohebbi, mediocampista iraní, dentro del área de Nueva Zelanda para elevarse más alto que todos y mandar la pelota al fondo de la red luego de conectarla con su cabeza. Así empató el partido, pero la celebración se llevó todas las miradas.
Después de convertir celebró con un gesto causó polémica: realizando gestos de disparos hacia las tribunas del SoFi Stadium de Los Ángeles, justamente en Estados Unidos.
Polémica dentro de la cancha y en las tribunas
Además de los gestos realizados por el mediocampista iraní, en las tribunas también se vivió un clima de alta tensión. Los hinchas ingresaron con banderas prerrevolucionarias y otros símbolos, como las insignias del león y el sol, pese a que la Justicia había ratificado la prohibición de exhibir ese tipo de emblemas.
Durante la entonación del himno, los simpatizantes también se hicieron sentir entre ovaciones y abucheos, lo que sumó una nueva cuota de hostilidad al ambiente. Luego, el partido se desarrolló sin interrupciones y los presentes pudieron disfrutar tanto del encuentro como del resultado final.
Mehdi Taremi, capitán de Irán, junto a Mohammad Mohebi, autor del segundo gol y del festejo polémico, hablaron sobre el maltrato que reciben de parte de la organización en Estados Unidos: "No queremos tener excusas, pero no es una competición justa. Deberíamos llegar dos días antes del partido en vez de viajar desde México antes y después de los partidos. Nos demoramos cinco horas viajando hoy por temas de inmigración. Deberíamos poder descansar esta noche aquí y viajar mañana".
Minutos antes Gianni Infantino los visitó en los vestuarios y les dijo: "Gracias por estar aquí, están haciendo historia. Sé lo que están pasando, lo entiendo, pero ustedes son más fuertes que cualquier cosa".
Una vez finalizado el partido, varios manifestantes expresaron que el seleccionado representa al gobierno de Teherán y, en medio de ese clima de confrontación, le arrebataron a un hincha la bandera oficial de Irán para arrojarla al suelo, pisarla y finalmente romperla.
