Con la derrota de Francia ante España en los cuartos de final del torneo de básquet de Rio-2016, el base galo Tony Parker, uno de los europeos que más ha destacado en la historia de la NBA, dijo adiós este miércoles a su carrera como internacional.
Aunque nunca le haya dado una medalla olímpica a Francia en sus 16 años como Bleu, Parker ha colocado al básquet francés en la primera línea de este deporte a nivel mundial.
Cubierto de títulos y honores en la NBA, la incomparable liga estadounidense en la que juega desde 2001, Parker, de 34 años, dirigió a Francia a su hasta ahora único título internacional, el oro en el Europeo-2013.
Es la recompensa a una destacada fidelidad a la camiseta bleu, por la que nunca ha dejado de clamar su amor.
Desde su primera selección en el año 2000 y pese a las extenuantes temporadas en la NBA, el genial base nunca faltó a la cita con su país, salvo en el Mundial-2006, lesionado, y en el de 2014, donde curiosamente Francia ganó el bronce, su mejor actuación en un campeonato del mundo.
TP llegó este miércoles a 181 partidos internacionales, en los que anotó 2.741 puntos, una media de más de 15 por partido, siendo el líder, el inspirador, el organizador y el rematador de su equipo.
En Francia recuerdan todos los partidos que ganó (casi) él solo: la semifinal del Europeo-2013 contra España (en la que anotó 32 puntos, cerca de su récord en la selección, 37 contra Turquía), la semifinal del Europeo-2011 contra Rusia (22 puntos) que clasificó a Francia para unos Juegos por primera vez en 12 años o, últimamente, los 26 que anotó en la final del Preolímpico de Manila contra Canadá para sacar el billete a Rio.



