El estadio cubierto Malvinas Argentinas lució lleno en su apertura. Las entradas se agotaron un día antes y no cabía ni un alfiler. Sin embargo, la "barra" tuvo su espacio durante el partido de Futsal entre Argentina y Colombia.
Las familias coparon las gradas y la banda que motivó a los hinchas a alentar de principio a fin se ubicó a un rinconcito del campo de juego, con sus bombos y trompetas, sin molestar la visión de ningún espectador ni contaminar con sus agudos sonidos.
A su ritmo, el público cantó, aplaudió y animó a los jugadores de la Selección argentina a lo largo del encuentro.
Punto para la organización por esta buena idea.



