El defensor Sebastián Sánchez (32) dejó Gimnasia de Jujuy y se sumó a Al Khaitan de Kuwait. El ex Chacras y Gimnasia dio detalles de cómo se vive en ese exótico país asiático.
Sebastián Sánchez y la exótica vivencia de jugar en Kuwait

Sebastián Sánchez posa con su mujer Florencia. Forman una linda pareja.

Sebastián está en la foto con su abuelo (Roberto Ferro), con Agustín (su ahijado juega en Academia Chacras) y su papá, Antonio.
Otra linda imagen de Sebastián Sánchez con su pareja.
Sánchez muestra a su linda y numerosa familia.
Sebastián Sánchez, con su humildad a cuestas, dialogó con Ovación y contó además cómo la pasó en el Lobo mendocino, en Jujuy y en sus comienzos.
-¿Cómo se dio el pase a Kuwait?
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-Hace como dos meses Juan Bertani (el preparador físico) me puso en contacto con un jugador que estaba en Kuwait y que dirigió él porque le habían preguntado por un defensor central. Le dije que estaba libre y que estaba buscando club, al técnico le gustaron mis videos y así comenzó todo.
-¿Qué encontraste en ese lugar? ¿Es muy distinta la cultura?
-Encontré algo diferente, la cultura, la forma de vivir, acá no hay estrés y no existe la pobreza. El nivel de vida y de lujos que tiene la gente es impresionante, no recorrí muchos lugares porque llegué hace pocos días y estoy de cuarentena en un hotel.
-¿Pesó el hecho de hacer una diferencia económica para irte a ese lugar?
-Sí, claro que sí, en la Argentina está todo mal, cuesta cobrar y darle una estabilidad económica a la familia. Acá en cambio estoy al día y tengo una tranquilidad.
-¿Cómo has vivido la pandemia?
-La viví en Jujuy con mi familia, tratamos de entrenar un poco en casa pero con el correr de los días se hizo muy difícil. Después a medida que fueron habilitando un poco todo se pudo por lo menos salir a correr, pero dentro de todo pudimos llevar bien la pandemia.
-¿Costó mucho dejar Gimnasia de Jujuy, un club con el que estás identificado?
-Sí, claro, siempre que me voy de un club donde estoy identificado o que llevo mucho tiempo me cuesta mucho; pero bueno, siempre voy a estar agradecido a Gimnasia de Jujuy por los momentos vividos y por cómo trató a mi familia.
-¿Recordás el momento en que te fuiste a probar a un club? ¿Quién te acompañó?
-Recuerdo muchos momentos, una vez fui a Chile y me acompañó mi padre. Después siempre tuve a mis padres y a mi nono, que se pasaba todas las tardes en Mendoza llevándome a entrenar o adonde tuviera que ir. Es un fenómeno, me logró dar la constancia de entrenamientos que necesitaba a esa edad como para poder llegar a primera.
-¿Quién te puso de defensor?
-En infantiles jugada de delantero y de mediocampista, pero creo que el que me puso de defensor era un Profe que le decíamos Pipi, después me dejó en esa posición y me potenciaron mucho el Coli Cornejo y el Negro Carrasco. Tuve muy buenos entrenadores de inferiores en Chacras y la Asociación Atlética Luján de Cuyo.
-¿Qué significa para vos Chacras?
-Chacras es mi casa, mis padres, hermanos y familiares viven ahí, ir a esa cancha me llena de recuerdos. A veces cuando estoy en Mendoza voy a ver a mi ahijado Agustín, que juega en Academia Chacras y eso me llena de orgullo.
-¿Cómo te fue en Desamparados?
-En Desamparados a nivel grupal no nos fue bien, pero en lo individual, sí. Venía de jugar con Gimnasia el Argentino B y Andrés Villafañe junto con Omar Salpietro me ayudaron a dar un salto de categoría.
Desamparados venía con muchos problemas económicos, pero para mí era una posibilidad de mostrarme y eso me permitió al año poder saltar a Gimnasia de Jujuy en la B nacional. Siempre voy a estar agradecido a ese club y a su gente, que me trataron e hicieron sentir muy bien.
-¿Qué recordás de tu etapa en Gimnasia?
-De Gimnasia recuerdo tantas cosas, la cancha de tierra, el tener que cambiarnos en los vestuarios viejos y la gente que trabajaba en el club. Recuerdo al utilero Orlando, a Alfredo Sarmiento, a Canito, a los hermanos Guzzo, al querido Jorge Calle y a mis ex compañeros que hoy no veo que están cerca del club, como Mario Marchetti, José Ortiz, Jesús Baldaccini, Mauricio Arce, al Berugo Ojeda y al Banana Anzorena.
Recuerdo a tantas personas que estuvieron en esas épocas que fueron muy duras, porque no había un peso y le ponían el alma a la camiseta. Es muy lindo ver ahora cómo está Gimnasia y lo que creció; sería lindo en algún momento poder volver a llevar esos colores, el Lobo me dio la posibilidad de poder vivir del fútbol.
-¿Te imaginás en el futuro jugando en algún club de Mendoza?
-En un futuro puede ser, hay mucha gente de Mendoza con la cual todavía me comunico y ojalá en algún momento pueda volver a estar en casa; pero bueno, hoy mi mente está en el Khaitan y quiero aprovechar esta oportunidad que se me presentó.
-¿Está bien que no se juegue al fútbol en Argentina?
-Es muy complicado que el fútbol esté parado, te complica desde lo físico y el ritmo futbolístico. Después hay una realidad, ya que solamente los equipos de primera por ahí pueden llegar a arrancar con un protocolo porque pueden llegar a tener un sustento económico para eso.
Creo que el fútbol de ascenso está muy dejado de lado y se tiene que apoyar más a los clubes y a los jugadores sobre todo, ya que no cobran grandes sumas y es imposible pedirles que puedan seguir un protocolo. Me parece bien que se juegue, pero siempre tomando los recaudos necesarios para poder cuidarse.
Otros datos
- Sebastián Fernando Sánchez nació el 20 de septiembre de 1988 en la Capital de Mendoza.
- Su familia está integrada por su pareja, Florencia y su hija Brunella.
- Sus padres son Antonio y Silvana y sus hermanos, Tomás, Gustavo, Yamila, Micaela y Nicolás.
- Sus abuelos son José, Susana, Rosa y Roberto.
Así juega Seba Sánchez: