Atlético Palmira consiguió la clasificación a la fase eliminatoria de este maratónico Torneo Regional Amateur, por la gran definición de Pablo Piki Dellarole en el triunfo por 1 a 0 ante Montecaseros
El delantero de 28 años, que ha jugado en varios clubes, no vive solamente del fútbol: tiene un depósito de bebidas junto a su compañero de equipo y amigo Mauricio Lobarbo.
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Hace mucho esfuerzo para ir entrenar y dedicarse a su trabajo. El jugador contó las sensaciones de la clasificación de Palmira y como se complementa para realizar su trabajo diariamente.
Su familia se compone con su padre Oscar, su mamá Lilian y tiene dos hermanos: Diego, que tiene 25 años, y Gabriela, de 19. Y está de novio con Antonela.
"Estoy muy contento porque este grupo dejó la vida en estos partidos. Es una satisfacción personal haber convertido el gol", contó el Piki a Ovación.
-¿Qué es Palmira para vos?
-Un club con mucha humildad, Le he agarrado un cariño especial y siento mucho afecto.
-¿Vivís solamente del fútbol?
-Yo aparte de dedicarme a este deporte, tengo la obligación de trabajar y tengo un depósito de bebidas. Este sábado apenas terminé de jugar, tuve que salir rápido de la cancha, porque es uno de los días que más movimiento hay. A lo mejor un jugador de primera se va a festejar y uno lo deja de lado, porque tiene la responsabilidad del trabajo.
-¿Y en qué consiste el trabajo?
-Estamos juntos con Mauricio Lobarbo, jugamos juntos en Palmira y somos socios. Tenemos que cargar y descargar bebidas, es un trabajo pesado.
-¿Y cómo te complementas para trabajar y jugar al fútbol?
-Es difícil, uno siempre le da la prioridad al fútbol. Yo abro a la mañana el negocio, después me voy a entrenar y a la tarde llegó como a las 19.30 para volver abrir el negocio y me quedo hasta las 22. Los horarios son un pocos complicados, pero la vamos llevando.
-¿Pensás que muchos jugadores en esta categoría tienen que trabajar y no viven del fútbol?
-Es así, no debo ser el único de los jugadores que jugamos en esta categoría que tiene que trabajar. En Mendoza muy pocos pueden vivir del fútbol. Siempre lo que a uno le pica es jugar a la pelota y deja de lado a la familia o a veces el trabajo para poder jugar al fútbol.
-¿Sentís que en esta categoría se juega por la camiseta?
-Todos cuando entramos a la cancha sentimos la misma pasión, las ganas de correr y ganar. Obviamente cuando termina el mes, hay una pequeña diferencia económica del jugador que juega en primera división y los que jugamos en esta categoría.
-¿Qué encontraste en este Palmira?
-Un grupo de personas muy buenas, un gran cuerpo técnico, con muchas ganas de trabajar. Me encontré con gente humilde que tenía ganas de clasificar a los play off. Me llamó la atención la calidad human.
