Fue un goleador implacable. Un goleador en blanco y negro a nivel local y nacional, de radio y escasa TV. En Italia tuvo su color y sus imágenes de la TV europea que iba en ascenso y de películas de cine (Los Monstruos, con Vittorio Gassman).
El maipucino Pedro Waldemar Manfredini murió a los 83 años, con el apodo de Il Piedone (pie grande) que le puso un periodista italiano en 1959, cuando bajaba del avión que lo trasladó desde Argentina. Falleció en Lido di Ostia, una localidad en las afueras de Roma.
Un colega ya jubilado lo vio jugar en primera en la Liga Mendocina y lo definió así “Fue el jugador mendocino más espectacular que vi en las canchas de Mendoza”.
Nacido el 7 de setiembre de 1935 marcó 17 goles en el torneo de la Liga en 1955 y tuvo su gran explosión de calidad en 1956 cuando en 20 partidos marcó 37 goles. Decía en una nota en 2005: “Siempre recuerdo que les hice 5 goles a Huracán y a Argentino”.
En Racing Club debutó en 1957 y contaba que, como parte de pago, de Racing a Maipú, debía jugar en Mendoza y llegó junto con Newell’s para medirse con Gimnasia y los Cruzados en un cuadrangular. “En el partido entre Racing y Newell’s vino Griffa, me entró muy fuerte y me lesionó. Es un problema que no pude superar del todo y a través de los años siempre me perjudicó”.
Entre los partidos que pudo jugar en 1957 y en el torneo de 1958 participó de 39 encuentros y marcó 28 goles. Fue el máximo anotador del ’58 con 19 tantos en una delantera en donde brillaban también Corbatta, Pizzuti, Sosa y Belén. Fue campeón con la Academia y en 1959 se coronó con la selección Argentina en la Copa América 1959 (2 goles de Pedro) disputada en Buenos Aires con sus mismos compañeros del club. Ni Brasil (campeón Mundial de 1958) con Pelé pudo con esa selección nacional.
Ese año fue vendido a Roma de Italia y en la película “El secreto de sus ojos” se hace alusión a esa venta.
Las estadísticas dicen que: Manfredini aribó a Italia el 22 de junio de 1959, comprado por la AS Roma en 78 millones de liras. Hizo su debut en la Serie A con la Roma el 11 de octubre de 1959 contra Fiorentina- Roma, anotando cinco minutos más tarde.
Jugó con la AS Roma desde la temporada 1959-1960 hasta 1964-1965 , ganando el ranking de artilleros con 19 goles en 1962-1963 ( igualado con Harald Nielsen), contando 130 apariciones y 77 goles en la Serie A.
También anotó 9 goles en 14 partidos en la Copa de Italia y 18 goles en 20 partidos en la Copa de las Ferias (actual UEFA) para un total de 104 goles en 164 apariciones con la Roma (promedio de goles: 0.63). Aún mantiene el récord de goles en una sola edición de la Copa de Ferias : 12.
Fue un gran goleador en tiempos del catenaccio, de defensas fuertes y cerradas. En 1965 Inter lo compró, "transfiriéndolo" al Brescia (8 partidos y 1 gol) y luego en Venecia (23 encuentros y 4 goles).
Manfredini integra una selecta lista de goleadores argentinos del fútbol italiano junto a: Enrique Guaita, Omar Sívori, Antonio Angelillo, Diego Maradona, Gabriel Batistuta, Hernán Crespo, David Trezeguet, Mauro Icardi y Gonzalo Higuaín.
Volvió a Maipú y se radicó unos años a principios de los años setenta y también jugó algunos partidos casi con 40 años. No le fue biern con algunos negocios y se volvió a radicar definitivamente en Roma. El club le posibilitó la apertura de un bar y restoran y fue recibido con honores. Lo declararon ciudadano ilustre.
Los últimos años los dedicó a la gastronomía en un balneario de Lido di Ostia frente al mar Tirreno, en las afueras de Roma.
El año pasado debido a un problema de diabetes perdió la pierna izquierda y quedó en silla de ruedas. Estaba en serios problemas de salud y podía llegar a tener una amputación de la otra pierna. Lo invadió una gran tristeza y contó su hermano Lucho Tobares, en Maipú, “su madre quedó viuda cuando Pedro tenía 2 años e hizo pareja nuevamente. Somos hijos de la misma madre, yo soy 4 años más chico”. Y siguió “Cada vez que hablamos por teléfono lloramos los dos. Está triste”.
Il Piedone no pudo superar la pérdida de una de sus piernan. Quedarán sus fotos, los recortes de los diarios, las figuritas, las copas, las medallas y una tribuna en el estadio de Deportivo Maipú construida con el dinero de su venta y que lleva su nombre.




