En una extensa entrevista concedida a TyC Sports, Matías Almeyda se mostró contrariado con la situación política y económica del país e hizo un reclamo: "Si tenemos mucho, pagamos; pero lo queremos ver reflejado. Queremos ver el hospital de niños de Azul y que sea el hospital de niños de la zona. Que los chicos vayan de verdad a los colegios públicos. Yo fui a un colegio publico, del estado, pero ahora no hay un término medio. De repente mandás a tu hijo a un colegio pago y lo que escuchan no son los valores que les queremos inculcar nosotros. Ahora lo mandás a un colegio del Estado y lo tenés que mandar con un escudo. Estamos viviendo mal".
"Mi plata que gané con mis piernas en el fútbol las invertí en tierras argentinas y en un momento tuve que cerrar un tambo en el cual producía 8 mil litros diarios de leche. Por ahí yo no era muy capaz de llevarlo adelante, puede ser, pero también tenemos cada vez más impuestos", dijo el ex futbolista de River y la Selección Nacional.
"Mis papás hoy están enrejados. Y cuando pasa esto es como que es algo normal. Llegás a tu casa y tenés que andar mirando a ver si podés meter tu auto. Pasa a ser algo natural. Nos adaptamos a lo malo. Cuando debería ser al revés: las rejas están para los que hacen mal sus cosas. Y la gente que no hace mal sus cosas tiene que estar libre", declaró quien alguna vez expresó sus ganas de ser candidato a intendente de Azul, su ciudad natal.
"Yo vengo de una familia medio baja. Sé lo que es tener un par de zapatillas para todo un año. Sé lo difícil que es ir con tu papá a un lugar y le decís “me comprás” y te dice no puedo. Yo viví mucho tiempo acá. Tengo a mi padre, a la familia de mi mujer, a mis amigos, mi sobrinos, mi abuela… Y soy argentino. Todos los países en los que tuve la posibilidad de vivir, tienen cosas buenas y malas. Lo único que a mí me interesa es por qué no todos pueden tener una vida digna", reclamó.
"Yo he invertido casi todo en la Argentina. Después, obviamente, si tenés dinero afuera terminás aportando en la Argentina pero mis grandes inversiones grandes al fútbol fueron hechas acá: tengo mi casa, mis campos, un complejo deportivo en el que me fue muy mal y me hizo juicio hasta un alcanza pelotas", reconoció.
"Yo soy del palo del fútbol, entonces todo lo que intenté hacer no fue bueno. Yo no era el que ordeñaba las vacas. Tenía a mi gente, a mi familia. Cuando yo tenía 18 años, River nos pagaba premios y con cada premio me compraba una vaca… Y así fui creciendo. Yo no quería darle dinero a mi familia, la quería ayudar con trabajo"
"Mi papá me enseñó que él era mecánico, tuvo que ser panadero… después fue pintor y un montón de oficios para traer el plato de comida a casa; yo no me puedo olvidar de eso y se lo inculco a mis hijas que tienen otra realidad. Nos enseñaron la cultura del trabajo, del amor, del respeto por lo que hacemos, de no querer sacar ventajas", expresó.


