Gimnasia no la tuvo fácil en Victoria, ante Tigre, pero pudo irse al descanso con una mínima diferencia en contra gracias a Tomás Marchiori, quien atajó un penal que hubiera sido el segundo gol de los locales.
El arquero mensana se arrojó hacia su izquierda adivinando la intención de Morales, quien remató "a colocar" pero sin la potencia necesaria para marcar el 2 a 0.




