La final de los Juegos de 1928 y la anécdota de Gardel, el Mumo Orsi y el violín

Una semana antes de los Juegos Olímpicos en Amsterdam el seleccionado argentino de fútbol jugó un partido amistoso en Barcelona ante el equipo
local. La lluvia había dejado muy barroso el campo de juego y Argentina
perdió 2 a 1.

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El cantante de tangos Carlos Gardel recibió y acompañó a la delegación
en todo momento. Después fue con el plantel hasta París y pensaba
seguir a Holanda, pero le surgió un viaje imprevisto a Italia. En París, en
una reunión con los jugadores en una habitación del hotel Moderne, Gardel cantó por primera vez el tango Dandy, una creación de Lucio Demare, Agustín Irusta y Roberto Fugazot.


El seleccionado nacional con todo lo que representaba esa motivación
siguió a Amsterdam, en donde 16 seleccionados disputarían los
Juegos Olímpicos de 1928.


En el primer partido, el 29 de mayo, goleó a Estados Unidos 11 a 2 con
4 goles de Domingo Tarasconi, 3 de Roberto Cherro, 2 de Manuel Ferreira
y 2 de Raimundo Orsi ante 3.848 personas en el estadio Olímpico. El 2
de junio le tocó la eliminatoria frente a Bélgica, al que venció 6 a 3 con
otros 4 goles de Tarasconi uno de Orsi y otro de Ferreira.

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En semifinales goleó 6 a 0 a Egipto el 6 de junio y anotaron Tarasconi
(3), Ferreira (2) y Cherro (Boca), que salió lesionado y se perdió la final.
Fui ante casi 8 mil personas para llegar a la disputa por la medalla de oro.
Fue una final sudamericana porque Uruguay fue el otro finalista. La
selección celeste había ganado el oro en los Juegos de París en 1924 y quería repetir.

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Uruguay le había ganado 2 a 0 a Holanda, 4 a 1 a Alemania y 3 a 2 a
Italia. El 10 de junio se enfrentaron ante 28.253 aficionados en Amsterdam.
Padro Petrone anotó a los 23’ del primer tiempo para los uruguayos
e igualó Ferreira a los 5’ del segundo. Fue 1 a 1. 
En esos tiempos no había alargue ni penales y fue necesario otro partido.


La definición fue el 13 de junio.
José Lago, el DT argentino, mandó a la cancha a: Ángel Bossio (Talleres de
Remedios de Escalada); Lucas Bidoglio (Boca), Fernando Paternoster (Racing), Segundo Médici (Boca), Luis Monti (San Lorenzo), Juan Evaristo (Boca), Alfredo Carricaberry (San Lorenzo), Domingo Tarasconi (Boca), Manuel Ferreira (Estudiantes), Feliciano Perduca (Témperley) y Raimundo Orsi (Indepediente de Avellaneda).

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A los 17’ Roberto Figueroa marcó el 1 a 0 para Uruguay y a los 28’ empató Monti. En la segunda etapa, Héctor Scarone convirtió el 2 a 1, ante 28.113 espectadores en el estadio olímpico. Uruguay ganaba su segunda y última medalla de oro en los Juegos Olímpicos y los argentinos se colgaban las medallas de plata.

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Italia logró la medalla de bronce.

El plantel argentino emprendió el regreso y volvió a pasar por París. Allí los esperaba Carlos Gardel, que los invitó a compartir una noche en el cabaret El Garrón, que era propiedad de otro argentino —Pizarro, bandoneonista y director de orquesta

Raimundo Mumo Orsi (nació en Avellaneda el 2 de diciembre de 1901 y falleció en Chile el 6 de abril de 1986), que después sería campeón mundial jugando para Italia en 1934 y que se afincaría en Mendoza desde 1952, para ser un DT campeón con Deportivo Maipú, Independiente y San Martín, siempre recordaba esa situación y contaba que “Gardel también invitó a la delegación uruguaya e intuyó lo que pasaba. Después de las dos finales, no nos hablábamos con los jugadores orientales".

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"Habíamos viajado de Amsterdam a París en el mismo tren pero en distintos vagones. En el cabaret, Gardel buscó la reconciliación preocupándose, personalmente, de sentamos intercalados. Justo a mi lado se sentó el Negro Andrade, a quien yo le había dado muy mal de atrás y ya en el suelo le pisé la mano". Y me dijo: “Estoy rengo por culpa tuya”, y agregó:
“Algún día me voy a vengar”.

Y continuó contando Orsi:  Yo me hice el sordo. Al ratito Gardel anunció:
“Voy a cantarles a los campeones sudamericanos el tango La cieguita”.
Dijo sudamericanos para involucrarnos a todos. Y enseguida, dirigiéndome una mirada, exclamó: “Mumo ¿por qué no sube y me acompaña con el violín? Sabía que lo hacía bastante bien, tanto que algunas noches llegué a tocar en la orquesta de Francisco Canaro”.


Después decía Orsi: “Arrancamos con La cieguita, cuando un tipo de la Sinfónica del Olimpia, que estaba allí, me prestó su Stradivarius. Cuando terminamos, después de los aplausos, empezaron a cruzarse miguitas, después panes, al rato volaban las botellas de vino. La confraternidad rioplatense se fue al diablo.


En medio del desorden vi a un rengo que se me venía encima. No sé si era el Negro Andrade pero por las dudas le rompí el Stradivarius en la cabeza”.
La historia no aclara si Orsi, ayudado por Gardel, debió pagar el arreglo del violín y tampoco se sabe si el violín era realmente un Stradivarius (construido antes de 1737) y valuado en miles y hasta millones de dólares.
Lo más probable es que el instrumento no fuese de esa marca, pero lo cierto es que el violín se rompió en una cabeza uruguaya.

El Mumo como jugador

El primer gran ídolo de Independiente de Avellaneda se llamó Raimundo Bibiani Orsi, debutó en el rojo en 1920, formo parte de la primera delantera dejo su sello en el club, con Lalín, Canaveri, Ravaschino, Seoane y Orsi, Fue campeón en el Rojo en 1922 y 1926  y de la copa competencia del 23, 24, y 25.

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Después de los Juegos olímpicos de Amsterdam 1928 se lo llevó Juventus de Italia donde ganó 5 torneos consecutivos y formó parte de la selección italiana campeona del mundial de 1934. 

Volvió al país y jugo un año formando parte de una delantera con Sastre, Erico y De la Mata en 1935, luego siguió su carrera en 1936 en Boca, 1937 en Platense, 1938 en Almagro y Peñarol de Montevideo, 1939 en Flamengo y se retiro en el Santiago National de Chile…

En la selección argentina debutó contra Uruguay el 10 de agosto de 1924, jugó en total 13 partidos con 3 goles y fue campeón sudamericano en 1927 ( Copa América) además de jugar los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928 (medalla de plata). En Italia disputó 35 encuentros con la selección italiana y fue campeón Mundial en 1934.

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Como DT en Mendoza fue dos veces campeón con Deportivo Maipú (1953 y 1958), 4 con Independiente Rivadavia (1960, 1961, 1962 y 1965) y uno con el Atlético San Martín (1966), también dirigió en el primer Nacional de 1967).

También  fue DT de  Godoy Cruz, Andes Talleres, Gutiérrez, Murialdo y en varias oportunidades en la Selección Mendocina.

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