Una nueva Copa pasó para la Argentina y una vez más el título fue esquivo, como desde hace 26 años. Queda el partido por el tercer puesto pero seamos sinceros, ni nos interesa.
Y si bien duele perder siempre ante Brasil, no duele tanto perder como perdió Argentina el martes ante los brasileños, que eran locales en esta Copa América.
¿Por qué? Porque fue lo mejor que mostró Argentina en 3 años.
Sí, en 3 años la Selección había sido un desastre. Fue un equipo tirado atrás y sin atacar en la final de la Copa América perdida en 2016; un equipo que fue paseado por Brasil cada vez que la enfrentó en los últimos años y particularmente en las Eliminatorias para Rusia 2018, también en Belo Horizonte (3-0 inapelable).
La Selección fue un desastre en las eliminatorias y también en Rusia 2018. Y venía siendo un desastre general en amistosos y hasta los primeros partidos de esta Copa América. Incluso dejó mucho que desear regalando la pelota ante Qatar pero ante Brasil mostró que tiene futuro, ganas y jugadores que pueden y quieren tomar las riendas. Y en esta Copa algunos demostraron que tienen que seguir estando (Messi, Agüero) y otros que quizás jugaron su última ficha y deberán decir adiós (Otamendi, Di María).
Lo último apabullante que había mostrado la Selección había sido aquel 4 a 0 Estados Unidos en la Copa América de 2016. Después, un par de partidos recordables por lo emocional (la clasificación a Rusia ante Ecuador; el partido ante Nigeria en Rusia) pero nada más.
Ante Brasil se mejoró en el juego colectivo, se enchufó Messi, se tuvo la pelota (la mejor manera de "defenderse") lo más que pudo, se fue paciente, se buscó el hueco y se encontró en muchas oportunidades.
Faltó una cuota de fortuna (dos tiros a los palos), alguna que otra picardía que saliera del libreto que pide el técnico y un poco menos de bombeo de la Conmebol y los árbitros. Porque sí, los detractores del VAR estarán de parabienes con eso de "juguemos al fútbol, nadie vio eso, se demoran una eternidad con el VAR", etc, argumentos que usan con el VAR pero si se demoran 5 minutos en un tiro libre o en un córner o hacen tiempo como lo hizo Brasil de manera descarada "es lo lindo del fútbol".
Lo de esta semifinal lo vimos todos, lo vieron todos, menos los supuestos "grosos" del VAR que hicieron la vista gorda (claro, Brasil era local) en un claro penalazo de Dani Alves al Kun Agüero previo al segundo gol brasileño (era penal y expulsión, y anulación del segundo gol) y en otro clarísimo penal a Otamendi a quien le clavaron el codo en la garganta y se vio perfecto en la repe (ya con el 0-2, penal y roja también). Pero siga siga que Brasil es local y tiene que estar en la final y ganar una Copa "importante" después de 12 años.
Los dos penalazos que no cobraron
Imagen si fue tal el "bombeo" que hasta Lionel Messi salió con los tapones de punta contra el árbitro y la Conmebol y ojo que nunca había hecho esto.
Más allá de esto y de que la Conmebol dejó en claro que el VAR lo va a usar cuando se le cante, convenga y sea acorde a sus intereses, la Argentina se hizo del balón, manejó el partido, tuvo situaciones (16 remates desviados o al arco) y tuvo mayor posesión de la pelota, sí, en Brasil, contra un equipo que -nombre más, nombre menos- lo había vapuleado en Eliminatorias.
Entonces hubo una mejoría. Hubo nombres para anotar y que dejan ver que hay recambio, como Paredes (llegó a la copa cuestionado hasta por los propios hinchas de Boca y se va como "El Heredero" de Mascherano, incluso con mejor manejo de la pelota que Masche), De Paul (no tuvo un buen partido ante Brasil pero sí tuvo una gran copa), Lautaro Martínez (se entendió muy bien con Messi y Agüero, y se animó a probar él y no siempre dársela porque sí a Messi), Pezzella, Foyth un escalón más abajo y un par más.
De todas maneras sigue habiendo problemas gravísimos. De fondo, de base, de inferiores, de la AFA misma que es un desastre y un desatino tras otro, como este video ridículo de promoción de la Copa América 2020 (ver hilo de Twitter abajo) que tiene unos errores propios de alguien que ni googleó (ya no pedimos que "sepa") y porteñismos que parecían extintos... pero volvieron y parece que con todo.
Errores de la AFA que se siguen viendo con torneos mal organizados (la Copa de la mal llamada "Superliga" fue un papelón y dejó a muchos equipos sin jugar durante meses), con torneos de ascenso más sospechados que "Kaiser Soze", justamente con una lucha interna entre AFA y Superliga que puede terminar muy pero muy mal y un Consejo Federal demasiado "manchado" (manejado desde Santiago del Estero que es sede de la Copa América por encima de Mar del Plata u otros estadios con muchísima historia), con poca educación en las divisiones formativas (no puede ser que nuestros jugadores protesten todo pero absolutamente todo más allá de si te bombea o no un árbitro y encima ahora también lo hacen los técnicos sentados en el banco) y así podríamos seguir con una lista interminable de la que nadie se hace cargo y hay un solo responsable: Chiqui Tapia.
Un dato no menor: la Argentina no le gana a Brasil un partido "por los puntos", por los porotos, uno serio con toda la carne al asador, desde las Eliminatorias para Alemania 2006, cuando allá por 2005 le ganó 3 a 1 con goles de Hernán Jorge Crespo (2) y Juan Román Riquelme. Después sólo para recordar el 4 a 3 con 3 goles de Messi, pero fue un amistoso en Estados Unidos (2012).
Ahora se habla de que Scaloni seguirá hasta diciembre y después se verá. A Lionel, un técnico nuevo con más errores que aciertos, le tocó bailar con la más fea: sacar lo que no iba más en la Selección y buscar nombres para la renovación. Lo hizo y dejó buenos nombres que pueden llegar a darnos alegrías. Pero también, por error propio (¿o por pedido de algún que otro "representante"?), llevó jugadores que no pueden estar en la Selección... que no les dio "el piné" y lo demostraron con muchos o pocos minutos.
Será barajar y dar de nuevo para la Selección. Una vez más. Y lamentablemente los años pasan y Messi se nos va poniendo viejo. ¿Tendremos que esperar a los hijos de Messi para ganar algo?
Ojalá que no y que el título llegue muy pronto. Porque si no, quedará escrito en la historia que la Argentina desaprovechó al que podría quedar como el mejor de todos los tiempos durante 14 años.
