Sebastián Alberto Torrico (39) sigue vigente. Ni su edad (está a 11 días de cumplir los 40 años) ni la competencia que le implica estar en un equipo grande como San Lorenzo le complican la existencia.
En una nota a fondo con Ovación analizó su presente y dijo hasta cuándo piensa jugar en la máxima categoría del fútbol argentino.
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"San Lorenzo es un equipo grande que necesita un plantel competitivo, siempre trae jugadores para competir por un lugar, así que me acostumbré a que traigan arqueros de jerarquía. Sabemos que es lo mejor para todos, tengo una buena competencia y tratamos de pensar en el equipo. El que esté mejor jugará", admitió sin ponerse el caset.
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-¿Cómo viviste el triunfo ante Vélez donde fuiste figura?
-Estoy muy bien, muy contento, porque este año no habíamos podido ganar, -empatamos con Estudiantes y perdimos contra Newell's- y necesitábamos volver al triunfo para no alejarnos de los objetivos que tenemos. Fue una victoria muy trabajada.
-¿Cuál fue la tapada más difícil que tuviste?
-La tapada más difícil del partido fue un centro en el segundo tiempo que pasó por entre las piernas de los jugadores que parecía que se iba y la pude sacar justo sobre la línea.
-Es todo un mérito que juegues a los 39 años y la rompas
-Sí, gracias a Dios siempre me entrené y me cuidé para tratar de estirar la carrera lo máximo posible. Por suerte me están saliendo las cosas, con los años trato de disfrutar más porque no sé hasta cuándo voy a poder jugar así, pero sé que me preparé para llegar a esta altura de mi carrera.
-¿Te retirarás en el Santo o en el Tomba?
-Estoy hablando el tema de la renovación por un año más en San Lorenzo. Seguramente jugaré un año o un año y medio más y la idea que me han planteado es seguir ligado al club en alguna función.
-¿Estuviste cerca de irte del Ciclón porque no jugabas?
-Nunca pensé en la posibilidad de irme, tuve alguna chance cuando no me tocaba jugar, pero cuando puse en la balanza todo -más a esta altura de mi carrera- con todo lo que me ha tocado vivir. Lo conversé con mi familia y siempre sentí que estoy en un club donde me reconocen y donde me hacen sentir muy cómodo. No tengo ganas de arrancar de cero en otro lugar.
-¿Te hacen sentir ídolo ahí?
-El reconocimiento de la gente, de la dirigencia y de los compañeros me hace sentir muy querido. Ídolo es una palabra muy grande, pero el cariño de los hinchas y de toda la gente que trabaja en el club me hacen sentir muy bien.
-¿Qué comés y cómo te cuidás?
-Siempre fui de entrenar mucho (en doble turno), llevé una vida muy ordenada, me gusta hacer yoga para tratar de sentirme equilibrado mentalmente y emocionalmente y también para ganar flexibilidad. Después me gusta trabajar también el tema de la fuerza y llevo un orden con respecto a las comidas, que deben ser con muchas proteínas (mucha fruta).
-Dijiste en una nota que cuando pasaste al Ciclón creías que se te había pasado el tren
-A los 33 años me tocó venir a este club, pensé que ya no iba a tener la posibilidad de saltar a un club grande de Buenos Aires porque había tenido buenos torneos en Godoy Cruz (con la Copa Libertadores) y después en Argentinos y no se me había dado la posibilidad. Pero llegó la chance y la pude aprovechar.
-Describí una imagen o un momento de cuando llegaste a Andes Talleres
-Siempre me acuerdo -no hay que olvidarse de eso- que llegué muy joven a Talleres, tenía 12 años. Éramos los mismos compañeros que jugábamos en YPF y siempre llegaba con el bolso llenos de ilusiones. No me olvido de los lugares donde me tocaba entrenar, pasaron muchos años y por suerte pude seguir jugando al fútbol.




