No fue un partido más para Juan Fernando Garro. En la mañana del choque ante Lanús, el Juanfi se enteró de la muerte de su abuelo y fue por él y para él que jugó, convirtió y abrió sus manos señalando el cielo.
El mendocino marcó de penal el 3 a 0 parcial ante Lanús y se llenó de lágrimas en el festejo. Con sus brazos abiertos mirando hacia arriba lo dijo todo: el gol fue para él, para su abuelo que murió este mismo día y con quien había hablado anoche, antes de dormir.
