Luis Scola
A poco de incorporarse al plantel que dirige Ettore Messina, Scola viajó a Alemania, donde el Olimpia enfrentará al Bayern Munich por la primera fecha de la Euroliga.
“Uno de los factores determinantes fue Messina: quería jugar para él, pero nunca había tenido una oportunidad. Ahora finalmente sucedió, y es una de las razones por las que dije que sí”, comentó.
Cuando se le preguntó por sobre su readaptación al basquetbol europeo, donde no juega desde la temporada 2006/07 con el Baskonia de España, Scola expresó que eso no es algo nuevo en su carrera: “Ir a la NBA me obligó a adaptarme a un baloncesto diferente, pero fue así incluso cuando en España desde la segunda división fui promovido a la primera (en referencia de su pase del Gijón al Baskonia)”, puntualizó.
Finalmente, sobre los Juegos Olímpicos 2020, fue claro: "Fue la gran motivación que me empujó a jugar el Mundial. Si no hubiésemos clasificado, seguramente hubiera dejado de jugar, pero una vez que clasificamos, fue mi esposa, y me sorprendió, la primera en decirme que no podía dejar ahora. Antes del Mundial, aunque estaba seguro de que lo haríamos bien, no me imaginaba que seguiría jugando, a pesar de que ya había hablado con Messina, pero en ese momento solo pensaba jugar bien en China. Una vez clasificados a Tokio, pensé en dónde jugar, también me atrajo la idea de hacerlo en Argentina, pero Milán era la mejor opción. Sé que estoy al final de mi carrera: nadie juega hasta los 45 años y solo Felipe Reyes es mayor que yo en la Euroliga, pero puedo entrenar y trabajar bien como siempre lo hice”.