Casi sin prensa está pasando esta semana que es histórica para el básquetbol argentino. Claro, no es la papelónica Selección de Scaloni ni Boca ni River, temas de los que se la pasan hablando los medios porteños. San Antonio Spurs retira el número 20 de Manu Ginóbili que entrará a un selecto grupo de extranjeros con ese privilegio.
Después, el siguiente paso, debería ser el salón de la fama del básquetbol para el mejor basquetbolista argentino de todos los tiempos y uno de los mejores del mundo a esta altura, dicho justamente por los mejores del mundo y por periodistas estadounideses que llegaron a comparar sus movimientos con los de Michael Jordan, el mejor de todos los tiempos, su corazón y su liderazgo con Kobe Bryant, Larry Bird y el propio Jordan.
La figura de Manu se agranda y se agiganta en la NBA. No sólo por sus números, aunque es bueno repasarlos y lo haremos en esta nota. Sino porque será recordado por siempre como el creador del “euro-step” en la NBA. Podría haber sido el “argen step” pero aparentemente a los periodistas en Estados Unidos no les dan geografía aunque después de darse cuenta del error se excusaron diciendo que habían bautizado así el movimiento porque Manu llegó a la NBA desde Europa.
De hecho se lo consideró un jugador “europeo” durante toda su carrera. “Uno de los grandes competidores que este juego ha visto y uno de los profesionales con más clase, siempre un caballero y decente con todos”, afirman una y otra vez los especialistas de la NBA.
Cuenta Bruce Bowen, uno de los mejores defensores de todos los tiempos, compañero de Manu durante años luego y también con su “jersey” retirado, que cuando Ginóbili llegó lo maltrató durante todas las prácticas, le hizo un juego durísimo y lo golpeó mal, cometiéndole faltas bruscas antideportivas una y otra vez. Dice que nunca bajó los brazos, que cada vez iba con más potencia hacia al aro y con más fuerza y que se la volcaba en la cara.
De hecho con el correr de los años, Bowen terminó considerando a Manu como un “hermano”.
Cuando se produjo el debut de Ginóbili contra Los Ángeles Lakers (allá por 2002), cuenta Bowen que entre ambos tenían que marcar a Kobe Bryant. Bryant le preguntó a Bowen en una tanda de tiros libres “cuéntame algo sobre el blanquito” (White boy)… “no es para nada como un blanquito”, contestó Bowen haciendo referencia al juego rudo y a cómo atacaba el aro Manu, con un estilo claramente más “yankee” afroamericano que “europeo” blanquito, juego que siempre fue considerado muy “blandito” en USA.
Por cierto, ¿dónde estarán estos relatores partidarios de los Lakers que se burlaban de la incoporación de los Spurs?
Los números de Manu son numerazos. E incluso su figura podría ser aún más grande. Pero él prefirió en 2007 después de tener una temporada brillante salir del primer equipo y ser el mejor sexto hombre tras una charla con el entrenador Gregg Popovich en la que este se vio sorprendido. Contaría después que fue muy duro para él porque apreciaba a Manu pero tenía que ponerle la verdad sobre la mesa. Y siempre creyó que se negaría porque ya era una estrella y tenía todo para serlo aún más. Manu se quedó y San Antonio le estará agradecido eternamente.
Como sexto hombre no hizo más que ser una pieza clave del “big three” (como se denomina en la NBA a las tres grandes figuras de cada equipo, haciendo tándem con Tim Duncan y Tony Parker) y a las claras está que Manu se compró rápidamente a la parcialidad texana porque su camiseta fue la más vendida por años. Parker todavía no se retira y cuando esto suceda seguramente se retirará su camiseta también dado que conformaron el tríos más ganador de todos los tiempos de la NBA.
Sus números personales serían gigantes si hubiera elegido emigrar a otro equipo o si le hubieran dado más vuelo en el equipo. Pero prefirió quedarse en San Antonio Spurs, su casa, su lugar en el mundo, allí donde ganó 4 anillos de la NBA (de los 5 de San Antonio) y 1 anillo más de conferencia (perdió 1 final de NBA); también tiene 10 títulos de división y en sus 16 años en la NBA siempre clasificó junto a su equipo a la “post temporada” (play off) donde dicen los especialistas que realmente empieza la lucha por el campeonato. Se perdió una post temporada por lesión.
E incluso si San Antonio lo hubiera llevado de entrada cuando lo "compró", quizás estos números serían aún más inalcanzables. Ya lo son y se perdió 3 años. San Antonio lo eligió en el draft 57 en 1999, porque un caza talentos, el manager general de los Spurs, RC Buford, lo vio haciendo “crazy shits” (digamos “cosas locas”) en Australia, en 1997.
Cosas como éstas que después terminó haciendo en la NBA.
Y su carrera en la NBA transcurrió siempre luchando contra gigantes, como Los Ángeles Lakers de Kobe y Shaquille O´Neal; los Dallas de Dirk Nowitzky y Jason Kidd, y más acá en el tiempo con los Golden State y su “dream team”.
Pudo haber sido MVP en las finales de 2005. Pero no lo eligieron a él. Quizás porque estaba muy fresco el recuerdo de la paliza de Argentina en semifinales de Atenas 2004 ante Estados Unidos y la medalla de oro que le "robamos" al Dream Team. Quizás por racismo y sus orígenes latinos. Quizás vaya a saber por qué. Lo cierto es que rivales, compañeros e incluso Tim Duncan, que fue elegido MVP, aseguraron que había sido Ginóbili el mejor jugador de las finales. También tuvo un papel destacado en las finales de 2007 y 2014 como lo había tenido en las finales de 2003, pero nuevamente lo ignoraron y cuando muchos pensaron que debió haber sido él el MVP en 2007, se lo dieron a Tony Parker.
Y quién no recuerda esta volcada del “viejito” Manu siendo campeón ante Miami en 2014 con 36 años.
Sus números se empobrecieron al dejar de estar desde el salto inicial. Pero poco le importó pensando en el bien mayor (del equipo) y realmente sus números terminaron siendo tan buenos que hay que repasarlos con cuadros que muestran quiénes fueron los dos mejores de todos los tiempos en San Antonio Spurs: Tim Duncan y Emanuel Manu Ginóbili.
Está en el top five de la historia de San Antonio Spurs (desde 1973 a la fecha) en casi todos los rubros (menos en uno) y lidera en dos.
A saber:
-Con más de 14 mil puntos está cuarto, cuando rara vez fue la primera opción de tiro de su equipo.
-Siendo base (o ayudabase) tiene 3697 rebotes y está tercero en este rubro, sólo detrás de las “torres gemelas”: Tim Duncan y David Robinson.
-Está cuarto en asistencias y, de vuelta, rara vez fue la primera opción como base. Sus asistencias tienen doble importancia por haber sido espectaculares. Tiene más de 4 mil.
-Está décimo en tapones con 319.
-Está primero en robos con 1392, superando a Robinson por 4 durante su última temporada en actividad y sin nadie del plantel actual en actividad cerca.
-Está tercero en partidos jugados con 1057
-Es el cuarto en minutos jugados.
-Es el primero en triples anotados y sólo Patrick Mills está en actividad y en San Antonio como para alcanzarlo. Pero está a 600 triples.
-Está cuarto en tiros libres anotados y muchos de ellos definieron partidos, aunque no fueran de manera espectacular. Muchos expertos coinciden en el valor de un jugador por “cuántas veces a la línea”.
-Está quinto en tiros de campo anotados, en tiros de campo intentados (esto incluye dobles y triples) y en tiros libres intentados.
-Está primero en triples intentados pero de vuelta sólo puede ser alcanzado por el único jugador activo de estas estadísticas históricas que aún juega en San Antonio: Patty Mills, que está a 2 mil intentos de Manu.
Sus números se agrandan aún más en los play off, instancia a la que llegó con San Antonio Spurs en las 16 temporadas que disputó en la NBA (se perdió unos playoff por lesión).
-Tercero en puntos y en rebotes.
-Segundo en asistencias.
-Cuarto en tapones
-Primero en robos (a casi 100 de su escolta)
-Tercero en partidos jugados
-Está tercero en minutos jugados.
-Primero en triples anotados
-Y segundo en tiros libres anotados
-Está tercero en tiros de campo intentados y encestados; tercero en tiros libres intentados y primero en triples intentados.
Dentro de los números de la NBA, cosa más difícil por lo antes mencionado que rara vez fue la primera opción y porque por allí han pasado los mejores de los mejores del planeta, se metió en el Top 10 de los que más pelotas recuperadas tienen en la historia de los playoff de la NBA, con 292.
También en la historia de la NBA y en partidos jugados en playoff se ubicó en la última temporada por encima de dos pesos pesados: quedó octavo por delante de Shaquille O´Neal y Scottie Pippen. Ya había superado nombres como Karl Malone, Magic Johnson y Robert Parish.
Siguiendo con estadísticas históricas de toda la NBA, Manu está cuarto en triples convertidos en los playoff, con 324 superando a Reggie Miller, a quién podrán recordar por alguna que otra batalla épica con Michael Jordan. También está cuarto en triples intentados.
Fue 2 veces elegido para el juego de las estrellas y en su última temporada sacó más votos que nunca, e incluso muchísimos más votos que muchos que sí fueron al juego de las estrellas, pero menos que otro base por lo que no fue elegido ni siquiera como relevo, un mimo que le podrían haber dado en su último año los entrenadores de ese juego.
Es más, durante su última temporada hubo un sinfín de hitos que lo marcaron, como anotar más de 20 puntos en partidos seguidos teniendo más de 40 años y por lo general surgía un nombre del “único basquetbolista que lo había logrado antes”: Michael Jordan.
¿Una perlita más? Junto a Bill Bradley, es el único que consiguió ganar Medalla de Oro, Euroliga y campeonato de la NBA, los tres torneos más difíciles del mundo.
Dirán los contra de todo que “nunca ganó un mundial” o habrá que escuchar la gran “¿qué ganó con la Selección?”. Es cierto que no ganó el mundial pero ganó algo muchísimo más importante en el ambiente del básquetbol: la medalla de oro… y después ganó la de bronce. En el básquet a los juegos Olímpicos van los 16 mejores, incluyendo al Dream Team de Estados Unidos. A diferencia del fútbol en el que puede clasificar cualquiera porque los “grandes” no le dan ni bola y reglamentariamente los jugadores deben ser Sub 23, en el básquet es un mini mundial con los mejores 16 del mundo. Llevó a la Argentina a ser número 1 del mundo durante muchos años, ser temida y respetada, incluso en Estados Unidos se habla de que volvieron a repensar su básquetbol y en el juego, y en sus orígentes, gracias a la paliza argentina en 2002, y sí, fue subcampeón del mundo ganándole por primera vez a un dream team (Indianápolis de ese año) y a diferencia del fútbol esto en el básquet se valora mucho más.
Son números increíbles y que podrían haber sido muchísimo mejor para él, personalmente, si hubiera cambiado de equipo.
No lo hizo. Pensó siempre en el equipo, en los Spurs, un lujo que ya casi no se ve entre tanto individualismo, pensó siempre en hacer mejor al que tenía a su lado y eso lo hizo aún más grande a él.
Por eso grandes de los grandes no paran de hablar maravillas a él.
Y por estos números en la NBA este jueves le darán un nuevo reconocimiento en San Antonio Spurs, un nuevo mimo. Le van a retirar la camiseta, la 20 no se usará más en los Spurs. El salón de la fama lo espera. Ojalá le abran las puertas como corresponde.



