Juan Pablo García
Alguna vez lo definieron como "el alma dentro del Alma" en un juego de palabras que mezclaba su entrega con la denominación de la selección nacional de básquetbol, la misma que integró durante 17 años, ya que debutó en el Sudamericano de 1999 y se retiró tras los Juegos Olímpicos del 2016.
"Es un placer estar en Mendoza por primera vez. En este tipo de charlas mi objetivo es aportar mis experiencias y transmitir los valores de la Generación Dorada", explicó el santafesino de 38 años de edad.
"La Generación Dorada empezó de cero, como este emprendimiento, fuimos creciendo de a poco pero sobre bases sólidas. Empezamos a los 17 años y siempre mantuvimos el trabajo, la constancia, la confianza en el de al lado y la convicción de trabajar en función del equipo", sentenció el ex jugador de Racing, Olimpia de Venado Tuerto, Independiente de General Pico, Tau Cerámica, Manresa, Chicago Bulls, Sacramento Kings, Filadelfia Sixers, Peñarol, Baskonia y Real Madrid.
"Todo jugador tiene sus objetivos individuales y nosotros los teníamos pero nunca los pusimos por delante del objetivo colectivo. Cuando hay un objetivo común y se dejan los egos de lado los resultados llegan. Yo tengo mi ego pero cuando iba a la selección sabía que lo tenía que dejar en la puerta del hotel. Dejar de lado el interés propio por el del equipo es una enseñanza que sirve para el deporte y para la vida", dijo quien fue declarado Huésped de Honor de Luján de Cuyo.
La humildad es un denominador común entre los valores de los miembros de la Generación Dorada y el Chapu aclara: "No era algo que se hablara sino que se predicaba con el ejemplo. Contagiábamos una manera de trabajar y exigíamos cosas pero siempre para el beneficio del equipo".
Con un dejo de timidez e ironía, Nocioni minimizó el reciente homenaje que le hicieron en Olavarría: "Que retiren mi camiseta de la selección es un reconocimiento a lo que logró y transmitió el equipo. Yo retiraría la de Manu (Ginóbili) o la de Luis (Scola), la mía la deben haber retirado porque es la 13 y nadie la quiere usar", bromeó.
Finalmente, sobre su reciente retiro señaló: "Lo tenía pensado. Iba a retirarme en Río pero mi mujer me dijo que nos quedáramos un año más en Madrid y me pareció bueno no dejar todo de golpe. No quería jugar hasta los 42 años y verme como el jugador que no quería ser".
En las buenas y las malas
Aunque ganó el oro olímpico en Atenas 2004 y el bronce en Pekín 2008, en su exposición Nocioni se refirió a dos momentos de adversidad y aprendizaje registrados en su paso por la selección.
"Vivimos momentos espectaculares y otros malos, deportivos y grupales, en los que crecimos un montón. Perdimos la final del Mundial 2002 ante Yugoslavia, en suplementario, y fue un golpe durísimo. Sin embargo al año siguiente, sin necesidad de hablar nada, dimos vuelta la página, nos juntamos y trabajamos de la misma manera con un nuevo objetivo que era la clasificación olímpica en Puerto Rico, y aunque en ese torneo no jugamos muy bien ya teníamos otra experiencia".
Sobre el famoso lanzamiento que no entró en la semifinal ante España del Mundial 2006 expresó: "En el 2006 yo estaba en la NBA, había contratado un entrenador personal para mejorar y aunque lo erré me fui supertranquilo porque había hecho lo mejor posible. Si hubiera intentado una finta o algo distinto quizás me hubiera quedado encerrado en General Pico".



