En busca de la esencia

Vendimiar

Cada escena cuenta una historia que nos recuerda a nosotros y al mundo entero quiénes somos y de lo que somos capaces

Entiendo que ese proceso maravilloso nos ha dejado como resultado la materia prima para hacer el vino que tanto nos gusta.

Y sospecho que comienza por allá, antes de junio, recorriendo las hileras para revisar el estado general de esas vides, para luego podarlas cuando la sabia está dormida, y esperar con cautela y sin ansias los primeros frutos; y acompañarlos hasta que estén maduros, rogando que no los dañe la helada y el granizo, y poder cortarlos y llevarlos a la bodega, al lagar, y entregarlos como una ofrenda para su vinificación.

En todo ese camino nos vamos cruzando con clásicos y conocidos eventos, como el temor al clima, a la naturaleza que a veces nos deja pasmados y atónitos viendo romperse todo por una manga de piedra, o una helada tardía.

Nos encontramos rezando a la Virgen de la Carrodilla para que todo salga como lo hemos previsto y tengamos el placer de llegar a tener un vino nuevo.

Rememoramos a nuestros ancestros, a los locales y a los visitantes, y agradecemos sus enseñanzas e intentamos absorber tanta sabiduría.

Festejamos en el final de esa cosecha que tanto sudor se ha cargado.

Y somos capaces de mostrar, mediante nuestra fiesta, todo lo que tiene nuestro terruño, que históricamente se ha vinculado con nuestra bebida, que ya es un emblema nacional: el tango, la proyección, la historia, el padre de la patria, la gente que llega a poner su energía y su tiempo a disposición de la Vendimia.

Y así, cuadro por cuadro, nos encargamos de pintar en una hora, una historia que nos recuerde a nosotros y al mundo entero, quiénes somos y de lo que somos capaces.

Por eso creo que debemos ser muy cuidadosos del modo y el fondo que representamos todos los marzos en el teatro griego, ya que ese espectáculo debe expresar la mayoría de los ánimos y las creencias de los mendocinos, con arte, con alma, con el corazón.

El crecimiento de la logística y la magnitud de la Fiesta Nacional de la Vendimia no puede taparnos el origen de tal, solo por ser más grande.

Mi mayor deseo en ese sentido es que logremos cuidarla y no desvirtuar su esencia. Por siempre y para siempre.

Salud ¡Y feliz Vendimia..!

Temas relacionados: