Existen pronósticos, pero no certezas, de que la inflación este año volverá a redondear un cien por ciento. El último relevamiento de expectativas del mercado que realizó el Banco Central entre las consultoras más caracterizadas arroja esas estimaciones y proyecta un crecimiento casi nulo del PBI para 2023.
Políticos entre incógnitas y acertijos
De cumplirse tales pronósticos, en el mejor escenario Sergio Massa podrá mostrar como logros relativos el cumplimiento de algunas metas fiscales comprometidas con el FMI, y que no se fue todo al diablo antes de las elecciones.
Estabilizar la pobreza en los niveles actuales y achatar la curva de la inflación no parecen ser demasiados méritos para las ambiciones políticas del ministro de Economía ni una buena base para las pretensiones reeleccionistas de Alberto Fernández.
Los éxitos parciales de Massa, no alcanzarían a convencer a un electorado que día a día ve crecer sus dificultades para alimentarse y para satisfacer sus necesidades cotidianas.
No la tiene fácil el Frente de Todos, pero tampoco la tiene servida Juntos con el Cambio, que no está logrando perfilar una candidatura presidencial que se despegue del pelotón de la medianía.
La foto de la unidad de los principales dirigentes de todos los partidos que integran la coalición es un dato político saliente, pero la mayor repercusión -y réplicas- la lograron sus economistas al advertir que la deuda en pesos generada por la actual administración es una bomba a punto de estallar.
La mesa política que, no sin pujas, está tratando de armar el Frente de Todos buscará ordenar su interna, mientras de uno y otro lado se siguen sumando precandituras: Alberto, Wado, La Reta, Bullrich, Lilita, Manes, Morales, Milei, etcétera, pero pocos se animan a descartar que la "proscripta" Cristina y Macri sean los polos opuestos de la final.
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El equipo de los mendocinos
Bordón, Gabrielli y Lafalla constituyeron el tridente del equipo que logró desde 1987 hasta finales de los noventas la continuidad de 12 años de gobiernos justicialistas.
Es lo que pretende ahora la dirigencia radical, que ha ungido a Alfredo Cornejo con la idea de asegurar tres períodos consecutivos bajo gestiones radicales.
"Es lógico que Rodolfo Suarez haya postulado a Cornejo, así él ocupa la banca de senador vacante", declaró Omar De Marchi a Radio Nihuil sobre la movida.
Lo cierto es que con el avispero convulsionado por la indefinición del líder del PRO sobre si jugará dentro de Cambia Mendoza, la precandidatura confirmada de Cornejo le da certidumbre a las huestes del oficialismo alineando a todos los jefes comunales con aspiraciones y a la dirigencia de los otros espacios que integran el frente.
Queda para más adelante completar la fórmula, que podría integrarse con una mujer, cuyos nombres ya están circulando, o alguna figura "tapada".
En tanto, Luis Petri avisó que no se baja de la competencia por la gobernación, y ratificó que competirá en las primarias bajo el sello de Cambia Mendoza.
Ahora todas las miradas están puestas en Omar De Marchi, a quien esperarán pacientemente hasta último momento, como al hijo pródigo que buscan recuperar.
De cara al electorado, la estrategia del oficialismo será contrastar la gestión provincial con el gobierno de Fernández y apuntará a dejar pegado al peronismo local a los embates de la Nación contra Mendoza.
Cornejo anticipó como ejes de campaña la inseguridad y la educación, mientras ligó el estancamiento de la Provincia a la gestión nacional y la decadencia macroeconómica.
Flor marca la cancha
La figura de Omar De Marchi se ha convertido en un factor discordante tanto en Cambia Mendoza como en el peronismo provincial.
Las opiniones conceptuosas sobre el diputado del PRO de parte de jefes comunales (Stevanato, Righi y Félix) encendieron las alarmas del sector camporista que ve en De Marchi al antikirchnerismo.
El llamado al Congreso partidario que hizo la titular del PJ, Flor Destéfanis, con el apoyo de Anabel, marca los límites de las alianzas que quieren impulsar: ni Macri, ni Cornejo, ni De Marchi.
Resta observar en los hechos cómo se moverán los intendentes ante esa advertencia y hasta dónde se mantendrá sin fisuras la unidad.
El único anotado como precandidato a gobernador es el presidente del INV, Martín Hinojosa, quien resulta potable para los distintos sectores internos. Sin embargo, todavía está faltando el espaldarazo público de los intendentes, que de momento están más ocupados en su propio juego y de sus respectivos territorios.
Lo seguro es que, dirimidas las alianzas y candidaturas, el peronismo irá a la carga contra Cornejo y el gobierno provincial acusándolos, principalmente, por la decadencia económica, la estrategia frente al endeudamiento, y el manejo de la Suprema Corte. Algo que se asemeja a la estrategia acusatoria contra el macrismo a nivel nacional.
En un año plagado de comicios desdoblados en todo el país que arrancan este domingo en La Pampa, mientras los políticos orejean sus cartas, impera la incertidumbre sobre la marcha de la economía y los problemas que definen el resultado de las elecciones.
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