Diario Uno > Opinión > Messi

Messi no quiere cometer el peor de los pecados

El audio con la grabación en la que Lionel Messi anunció que seguía un año más en el Barcelona fue traducido a varios idiomas y transmitido al mismo tiempo en 127 países. Por qué lloraron sus hijos y que guarda su aseveración de que en el último año no ha sido feliz en el Club

Sus hijos, sobre todo los dos más grandes, Thiago y Mateo (8 y 5 años), lloraron cuando Lionel Messi les admitió lo que ya habían escuchado en la tele: que la familia se iría de Barcelona a vivir a otro lado. Los pibes no querían cambiar de escuela.

Para estos chicos, el colegio debe ser, a escala, lo que el club catalán es, o ha sido, para su padre, es decir, el trabajo, la obligación social, los amigos, la pasión, el disfrute. "Fue un drama", resume el ídolo al recordar la reacción de los pibes. De su mujer, Antonella Rocuzzo, afirma que "con todo el dolor del alma" lo comprendió.

Te puede interesar...

Messi es hoy el único argentino, como antes lo fue Maradona, con fama planetaria. No hay lugar del orbe donde no lo conozcan. Por eso, las idas y vueltas por su situación contractual con el Club Barcelona ha sido tema de tapa de los diarios, de aquí a la Cochinchina, desde hace más de una semana.

Según su explicación, el germen de todo este merengue radica en que "este último año no he sido feliz en el Club". Y Messi no quiere seguir cometiendo el peor de los pecados que un hombre puede cometer y el que Jorge Luis Borges dijo haber incurrido: no ser feliz.

El factor Bartomeu

El contrato entre Messi y el Barcelona vence a finales de junio de 2021. El jugador afirma haber hablado hace bastante tiempo con el presidente del club, Josep María Bartomeu, para poder irse un año antes, ya que la cláusula contractual lo contenía.

Bartomeu le habría dicho, según la versión de La Pulga, que al final de esta temporada, situación que luego se demoró varios meses por la pandemia, y que terminó con una derrota desastrosa para el Barcelona en el último partido de la Champions, ya iba a poder decidir si se iba o no.

Eso es algo que -dice Lionel- Bartomeu después no aceptó. Todo explotó con el "o cumplis el contrato, o vamos a juicio, o bien pagás la multa de 700 millones de euros". Con el agravante de que la Liga Española le advirtió a Messi que no iba a avalar ningún pase suyo a otro club si incumplía el contrato o no pagaba la multa.

Lo que no hará

"¿Cómo le voy a hacer juicio a mi club donde he hecho toda mi carrera desde niño y que me dio todo?", bramó el rosarino más mentado. Y ahí es donde hizo catarsis: "Hace tiempo que en el Barcelona no hay proyecto ni hay nada. Sólo se van tapando agujeros y haciendo malabares. Necesito un cambio, nuevos objetivos. Quiero cumplir al máximo nivel. Yo buscaba agrandar la leyenda del Barcelona a nivel de títulos. Pero este último año no he sido feliz en el club".

Cuando este jueves 3 de septiembre Messi grabó un audio confirmando la novedad de que se quedaba en el Barcelona una temporada más, el mensaje fue traducido a varios idiomas y salió a la misma hora en la prensa de 127 países del planeta.

Si "este virus de mierda" ha dicho Messi" no hubiera alterado todas las fechas "tal vez las cosas se hubieran dado de otra manera". Y Bartomeu hubiera cumplido lo que, según el Diez, dice que le prometió de palabra: dejarlo en libertad un año antes de que se terminara el contrato.

Telón y aplausos

A diferencia de Maradona, que habla y se delata, Messi tiene todavía a su favor todo el stock del beneficio de la duda. Uno tiende a entenderlo, como a un amigo. Incluso si en esta ocasión la estuviera pifiando. O como ocurrió cuando no le pudo dar títulos a la Selección Argentina.

No es agrandado, no es el típico soberbio. Y eso que es argentino. Messi es tan, pero tan figura, y ha hecho tantas genialidades en las canchas, que es muy difícil para un técnico o un dirigente lograr que este Diez sea uno más del equipo a la hora de programar tácticas en el corto plazo o estrategias con más proyección-

Digámoslo entonces sin vueltas: ¡Larga vida al talento futbolístico!