Análisis y opinión

Lo importante es el Riesgo País, no el tipo de cambio

El Riesgo País es un elemento clave para el análisis de inversiones ya que apunta al largo plazo de un país, y depende mucho del riesgo político

La tasa de Riesgo País, fue un “invento” creado por el banco de inversión J.P.Morgan en 1990. La idea era poder tener una guía del riesgo que los inversores asumirán al colocar dinero para la compra de un bono de deuda soberana en un determinado país.

Luego se amplió su uso, y comenzó a utilizarse como insumo en el cálculo del costo de capital de un proyecto de inversión en ese mismo país, es decir, se extendió su uso al análisis privado de proyectos e inversiones.

Tanto se extendió su uso que, toda empresa que quiere realizar un proyecto de inversión, todo inversor que quiere realizar una inversión en un país, lo utiliza para poder tener una idea de dicho costo de capital.

Esta es la razón de la importancia de este número. Y lo más relevante, es que ayuda a estimar el costo de capital de largo plazo.

Si el Riesgo País sube, significa que el mercado en el largo plazo ve riesgos en aumento si coloca recursos en ese país y se eleva su costo; si baja, ese riesgo disminuye y por lo tanto, la inversión/proyecto tiene un costo más bajo.

JP MORGAN
El J.P. Morgan mide el Riesgo País.

El J.P. Morgan mide el Riesgo País.

Entendiendo el por qué de su importancia

El cálculo de la tasa de Riesgo País es en realidad muy simple de entender conceptual y matemáticamente.

La fórmula sería:

  • TRP = TR país A - TR país B; donde
  • TRP = Tasa de Riesgo País
  • TR = Tasa de Rendimiento
  • País A = es el país que se quiere medir (por ejemplo Argentina)
  • País B = es el país que se toma como “libre de riesgo” (se suele usar a USA).

La tasa de rendimiento, suma el cupón que paga el bono más el diferencial entre su valor nominal y el valor de mercado (que generalmente es menor), y se mide en “puntos básicos” (PB), es decir, un 5% serían 500 PB.

Tomemos como ejemplo el bono que se suele utilizar para medirlo, que es el que vence dentro de 10 años en Argentina.

Para ello, debemos tomar un bono que tenga similar vencimiento en USA (similar maturity). Em este caso usamos el bono a 10 años. En la actualidad el bono a 10 años de USA tiene un rendimiento del 4,2%, mientras el Riesgo País de Argentina está en 570 PB (5,7% de tasa). Esto significa que, el rendimiento del bono a 10 años de Argentina tiene un rendimiento del 9,9% (4,2% + 5,7%).

Aquí tenemos un primer punto importante. Si Argentina quiere salir al mercado a colocar deuda, hoy debería pagar un 9,9% lo que implica una tasa muy alta. Pensemos que por ejemplo Chile tiene un riesgo país de 100 PB (1%). Esto implica que si sale al mercado a colocar deuda, debería pagar un 5,2% (4,2% + 1%). Es decir, tomaría deuda a un costo mucho más bajo que Argentina.

El segundo punto clave, es que el mismo tipo de cálculo, se hace para ver el riesgo corporativo de una empresa o una inversión real. Este cálculo se denomina “Prima de Riesgo”. La única diferencia es que se utiliza un bono corporativo de una empresa/negocio/inversión/rubro en USA contra un bono de una empresa/negocio/inversión/rubro de similares características en Argentina (que es donde se quiere medir el riesgo).

Si no hubiera algo parecido en Argentina, se toma un bono de una empresa/negocio/inversión/rubro similar en un país parecido a Argentina y se suma el diferencial de riesgo país que tengan entre ambos países (por ejemplo, Argentina no tenía empresas que explotaran el salmón en el Sur por la existencia de leyes que lo impedían. En ese caso, para medir el riesgo de invertir en la explotación de salmón aquí, se toma una empresa de Chile que sí lo explota y vende, y se suma el diferencial de riesgo país entre ambas naciones).

Este componente obtenido, es parte del cálculo del costo de capital. Supongamos por un instante que todo es igual salvo la prima de riesgo (para simplificar la suponemos igual al riesgo país). Un proyecto/inversión realizado en Chile necesita que la rentabilidad sobre capital invertido, sea superior sólo al 5,2%; mientras que en Argentina, necesita que sea superior al 9,9%.

No hay forma de competir con eso. Todas las empresas e inversores realizarán el proyecto/inversión en Chile y no en Argentina.

javier milei en el congreso
El Riesgo País mientras dure el mandato del presidente Milei es de 240 PB.

El Riesgo País mientras dure el mandato del presidente Milei es de 240 PB.

Pongamos algunas cifras de este momento

Hace unos días, el Ministerio de Economía realizó una colocación de un bono con vencimiento en octubre del 2027, es decir, un poquito antes de las elecciones generales de ese año. El rendimiento que logró en esa colocación fue del 5,9%. Si lo comparamos con un bono de similar vencimiento en USA (aplicando lo señalado más arriba), este bono rinde un 3,5% (350 PB).

Esto implica que el diferencial entre ambos ha sido del 2,4% (240 PB). Vale decir que, el Riesgo País mientras dure el mandato del presidente Milei es de 240 PB.

Si el mismo bono se emite con vencimiento a 3 años, es decir, vence después de terminado este mandato del presidente Milei, el rendimiento que el mercado exige ya trepa al 8%. Es decir, pide un 4,3% más lo que significa un 2% más por cada año que se aleje de un potencial mandato que no sea del presidente Milei.

Y como ya vimos en el ejemplo que usamos más arriba para explicar el concepto de riesgo país, si nos vamos a 10 años el riesgo país es de 570 PB (5,7%), donde la posibilidad de un cambio de signo y de idea económica luego del 2031 es posible (riesgo político).

Si lo queremos ver en cifras, la mera posibilidad que exista un cambio de signo e idea económica en Argentina, significa que si emite hoy un bono a 10 años, algo que le serviría para “rollear” deuda vieja, pagaría alrededor de entre U$S8.000/U$S10.000 millones por año adicionales en intereses, debido al riesgo político.

Riesgo País alto implica menor inversión y menor consumo

Los keynesianos y neoclásicos que se preocupan porque “el consumo no remonta”, y piden que haya emisión monetaria para “mover la economía”, buscan que aumente la inflación y con esto el tipo de cambio (por falta de conocimiento, por mala fe, o por ambas cosas).

Si bien es verdad que el tipo de cambio como cualquier otro precio, debería ser totalmente libre, gestionar el tremendo problema de stock monetario dejado por el gobierno anterior no es tarea fácil, cuando se tiene un Congreso que siempre intenta aumentar gasto público e impuestos, al igual que gobernadores e intendentes, sumado a la justicia que vive impidiendo reformas que surgen del PEN e incluso las que surgen del propio Congreso (cautelar por la reforma laboral por ejemplo).

Senado es Ley la Reforma Laboral (1)
La reforma laboral fue aprobada en el Congreso pero la CGT presentó un recurso judicial en su contra.

La reforma laboral fue aprobada en el Congreso pero la CGT presentó un recurso judicial en su contra.

La demanda de dinero es tremendamente baja en Argentina, producto de las estafas que los gobiernos han realizado a los ciudadanos durante tantos años, emitiendo pesos para cubrir sus déficits fiscales (antes pesos argentinos, australes, pesos moneda nacional. Recordar que a nuestra moneda papel le han sacado 13 ceros).

Liberar toda la masa de dinero emitida por el gobierno anterior y los anteriores, hubiera significado una híper en horas. Si bien se ha recuperado algo la demanda de dinero (la transaccional, no la demanda por ahorro), se necesita que aumente sustancialmente, y para ello es necesario que hayan inversiones, vale decir, que la tasa de capitalización aumente sobremanera.

Para que esto ocurra, la prima de riesgo que explicamos más arriba, debe bajar también sustancialmente; pero como vimos, la mera posibilidad de un cambio de régimen económico, mantiene dicha prima en cifras muy altas para un inversor que quiere volcar recursos en Argentina.

Alberdi decía que la inversión era hija del ahorro y nieta del trabajo (se refería a empleos, algo que genera valor). Para que haya más empleos, es clave que haya inversiones. Si hay más inversiones, aumenta el empleo y el ahorro derribando la tasa de interés de forma sana, y no por aumento de la emisión monetaria, lo cual termina siendo una ficción.

El aumento sano del consumo es por esta vía, más inversiones, más ahorro, más empleos.

Con niveles de riesgo país de 570 PB, el consumo seguirá bajo porque las inversiones posibles con esas primas de riesgo hoy por hoy, son en el campo de la energía, minerales, petróleo, campo, donde los rendimientos son altos; pero el efecto sobre el empleo es alto pero muy lento, lo cual, ralentiza el aumento del consumo.

Para que la industria tradicional comience a crecer, es necesario un Riesgo País de 300 PB o menos. Para esto es clave que el mercado vea que NO HAY POSIBILIDAD DE CAMBIO DE REGIMEN ECONÓMICO incluso más allá del 2031, sumado a gobernadores e intendentes que bajan gasto público e impuestos, colaborando con la Nación en la misma tarea.

Esto ayudará a que la situación fiscal sea sostenible en el tiempo, hará que el Riesgo País baje, y sumado a una constante y permanente baja del gasto público, bajarán impuestos, subirá las inversiones y la creación de empleo, y al final el consumo; que tanto les preocupa (en la mayoría de los casos falsamente).

Como nos enseña Jean B. Say, la oferta es previa a la demanda y no al revés (como creen los keynesianos/neoclásicos/populistas).

Toda esta situación es el resultado de haber vivido por encima de las posibilidades, como cuando una familia gasta más de lo que le ingresa (en el caso argentino encima, viviendo del robo). Y como en una familia, viene el ajuste necesario.

Es la dieta que sigue a la comilona del fin de semana.

La economía argentina no está enferma, está sanando, está a dieta, la enfermedad se la generaron antes, con la “comilona” de los gobiernos anteriores.

Que dicho sea de paso, siguen sin pagar la factura respectiva.

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