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Es bueno sentir hablar de "la heroica cordillera"

Borges le transfirió virtudes humanas a la Cordillera de los Andes. La calificó poéticamente de "heroica". Esa heroína pétrea es la que nos moldea a diario como hijos del piedemonte 

Al releer unos poemas de Borges me encuentro con un verso que me hace detener la lectura. Dice así: "Fue el que cruzó la heroica cordillera".

El sujeto aludido no es San Martín, aunque siempre nuestra cordillera nos lleva de una u otra manera a él, sino la figura del gaucho, de los gauchos que integraron el Ejército Libertador. Pero lo que a mí me sorprendió fue la naturalidad del poeta para transferirle heroicidad a la Cordillera de los Andes, es decir al escenario más dificultoso de la genial empresa libertadora que San Martín arrancó en Mendoza.

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Transferir una cualidad humana -la valentía- a un accidente geográfico no deja de ser una cantera para que visiten los creativos y la dirigencia mendocina con ojos del siglo XXI.

Duendes, abstenerse

A los que les encanta repetir todos los años el repertorio de duendes del vino, huarpes y granizo en los guiones de la Fiesta de la Vendimia, no les vendría mal probar con la Cordillera de los Andes o con el Cerro Aconcagua como protagonistas de sus libretos.

Sin el agua que nos provee la nieve de nuestras "montañas mágicas" (Thomas Mann me disculpe) raramente podríamos estar hablando de Mendoza como una de las grandes capitales del vino. Sin el Aconcagua seríamos borrados de muchas guías turísticas del mundo Cuando Borges dice "la heroica cordillera" está poniendo como inesperados personajes a todas esas cumbres que los mendocinos miramos a diario desde el llano al tornar la vista hacia el oeste. Es nuestro paisaje. Nuestra cotidianidad. Y es también nuestra heroína pétrea.

Nos moldea

París marcó con fuerza a los personajes de Los Miserables, de Víctor Hugo. Un inquietante mar llevó a Herman Melville a hablar de la condición humana en Moby Dick. Y esa heroica cordillera en la que pensó Borges es la que calladamente moldea a diario nuestro espíritu de hijos del piedemonte.

Sin embargo seguimos sin tener una gran novela que se desarrolle en el Aconcagua. Y ninguna película o serie de ficción se despliega en el cerro más alto de América.

Cuando empecé a escribir este artículo y tecleé "la heroica cordillera", el corrector automático de la computadora me señaló error. Pretendía que yo le enmendara la plana a Borges y que cambiara el orden de las palabras. La sugerencia era que mejor escribiera "la cordillera heroica". ¡Andá!