Análisis y opinión

Educación financiera: una "moda" que ha llenado el mercado de falsos expertos

Toda intervención estatal distorsiona los precios relativos de la economía, pero la intervención en la tasa de interés es la más perniciosa que existe

Quien lee el título de la nota y luego el copete podría decir que no tienen nada que ver, pues todo lo contrario. El desconocimiento en el campo de la educación financiera abunda como en ningún otro (eso hacen las “modas”, se llenan precisamente de falsos expertos), sin importar si estudiaron o no en una universidad. De hecho, muchos han estudiado en universidades de economía. El punto es el contenido de lo que estudiaron.

El padre espiritual del mal llamado “milagro alemán” de la post segunda guerra Wilhelm Röpke (el padre operativo fue Ludwig Erhard), en su libro Más allá de la Oferta y la Demanda, dice casi textualmente que es mucho más peligroso aquel gobierno/político que establece controles de precios y salarios que alguien que pone una bomba en un puente, porque el segundo destruye a los que pasan por el puente, mientras que el primero destruye a casi toda una sociedad.

La intervención del Estado en la economía impacta directamente en el sistema de precios, que es el sistema de información de la economía. Al ser falseados, alteran las decisiones de los agentes económicos, produciendo despilfarro de recursos (recordemos que la economía existe porque los recursos son escasos y las necesidades son ilimitadas, no importa que exista la IA hoy, siempre será así). De todas, la intervención sobre la tasa de interés, es la peor, la más “malvada”. La mayor parte de los “expertos” en educación financiera desconoce el origen de la tasa de interés y su concepto, y con ello, todo lo que dicen pasa a estar mal.

plazo fijo, tasa de interes, bancos.jpg
De todas, la intervención del Estado sobre la tasa de interés, es la peor, la más “malvada”.

De todas, la intervención del Estado sobre la tasa de interés, es la peor, la más “malvada”.

Tasa de interés: ¿cómo surge?

La tasa de interés, a diferencia de lo que creen los neoclásicos/keynesianos (formación de base de un alto grado de universidades de economía en el mundo, y por lo tanto de los “expertos” en educación financiera), se determina en el mercado de bienes y servicios, porque responde a lo que se denomina Preferencia Temporal, esto es, el diferencial de tiempo que existe entre consumo de bienes/servicios presentes y bienes/servicios futuros, de acuerdo con la decisión subjetiva de los agentes económicos. Aquellos creen y sostienen todas sus “teorías”, en la idea que se determina en el mercado monetario, que es el precio del dinero. Lo cual es un grave error teórico.

En efecto. Si analizamos en abstracto (y no tanto si nos vamos a la antigüedad cuando había economía de trueque) y sacamos la moneda del medio de nuestro análisis, la tasa de interés sigue existiendo. Por ejemplo, si guardo parte de mi cosecha de arroz y no la uso para intercambiar por harina, estoy colaborando a la determinación de una tasa de interés entre arroz y harina. Mi preferencia temporal me lleva a decidir guardar por ahora parte del arroz y no intercambiarlo por harina. Si el que tiene harina, igual quisiera ese arroz, debería ofrecer un precio más alto en términos de harina, para que el dueño del arroz cambie de idea. No esperar en este caso, implica una suba de la tasa de interés entre arroz y harina.

La tasa de interés es el precio que equilibra presente y futuro en términos de bienes y servicios; nada tiene que ver el dinero en este proceso. Si tenemos en cuenta que el dinero apareció en el mercado de manera natural, vía acierto y error (se usaron distintos bienes hasta llegar al oro y la plata: tabaco, sal, etcétera), la idea de que la tasa de interés es el precio del dinero, o que el dinero tiene que ver en su determinación es por lo menos absurda.

Plazo-Fijo-Tasas-de-interes
La idea de que la tasa de interés es el precio del dinero, o que el dinero tiene que ver en su determinación es por lo menos absurda.

La idea de que la tasa de interés es el precio del dinero, o que el dinero tiene que ver en su determinación es por lo menos absurda.

Confusión entre tasa de interés y tasa natural de interés

A partir del error mencionado antes, se cae en la confusión entre la tasa de interés que vemos normalmente publicada, ya sea la tasa que fijan los bancos centrales y como la de bancos, y la tasa natural de interés. Esta última surge del concepto esbozado por Knut Wicksel primero, en su libro La Tasa de Interés y el nivel de Precios, y que luego tomara Mises en su libro La Teoría del Dinero y el Crédito, para desarrollar precisamente la idea de la preferencia temporal como determinante crucial de la tasa de interés.

La tasa natural de interés sería aquella que equilibra oferta y demanda entre bienes/servicios presentes y futuros, y es la que logra que la utilización de recursos sea eficiente. Cualquier alteración genera cambios en las decisiones de los agentes económicos, en cuanto al destino de esos recursos, siempre escasos. Esto ocurre porque se produce una distorsión en los precios relativos de la economía.

Si la tasa natural de interés está por debajo de la tasa que establecen los bancos centrales y/o los bancos, los precios tienden a bajar artificialmente debido a que, los agentes económicos aumentan la cantidad de recursos destinados al ahorro o espera (recordar nuestro ejemplo del arroz y la harina). Esa disminución de consumo, al ser artificial, provoca decisiones que hacen equivocar al consumidor, al empresario, al inversor. Lo mismo sucede, pero a la inversa, si la tasa natural de interés está por encima de la tasa que fijan bancos centrales y/o bancos en general.

Cómo afecta la toma de decisiones

En el caso de los consumidores, si la tasa de interés que fijan bancos centrales y/o bancos en general, está por debajo/encima de la tasa natural de interés (que es lo que suele suceder más a menudo), genera la idea que el ahorro ha subido/bajado y por lo tanto, incentiva a consumir más/menos de lo que la economía ha producido, generando subas/bajas en los precios.

En el caso de los empresarios, provoca que aumenten/disminuyan la inversión de capital en sus negocios o empresas. Esto trae aparejado un aumento/disminución de la oferta de bienes y servicios en la economía, que cuando el mercado detecta que es falso, lo que sucede cuando la tasa de interés del mercado comienza a acercarse a la tasa natural de interés sincerando el proceso, provoca cierres y quiebras de empresas.

En el caso de inversores, sean grandes o pequeños, todo lo mencionado produce pérdidas de capital y malas inversiones, es decir, incorrectas decisiones micro debido al desconocimiento de cómo funciona la macro en términos del concepto de tasa de interés. Y es aquí donde falla la mayoría de los “expertos” en educación financiera.

Plazo-fijo-Banco-Nacion-tasas-de-interes
En el caso de los consumidores, si la tasa de interés que fijan bancos centrales y/o bancos en general, está por debajo/encima de la tasa natural de interés, genera la idea que el ahorro ha subido/bajado.

En el caso de los consumidores, si la tasa de interés que fijan bancos centrales y/o bancos en general, está por debajo/encima de la tasa natural de interés, genera la idea que el ahorro ha subido/bajado.

Cuidado con morder el anzuelo

Recuerdo que uno de mis profesores de Derecho nos decía: “Nunca consultes a un productor de seguros de la empresa XXX, para que te asesore sobre la estrategia de seguros que vas a llevar a cabo”. Y era lógico, si trabaja para una empresa en particular nunca va a vender una estrategia que no incluya los productos de la empresa que lo contrata.

Si extrapolamos esto a las finanzas, nunca consultes a un “experto” en educación financiera que trabaje para una plataforma, banco, empresa, que ofrezca productos financieros, porque siempre te va a querer vender dichos productos. Y si hacen cursos, seminarios, charlas gratuitas sobre educación financiera, en el 98% de los casos te quieren vender sus productos.

Pero además, mucho cuidado con los autodenominados “expertos” en educación financiera que pululan por todos lados ahora. Casi todos sólo repiten consignas de otros y cuando uno intenta profundizar, no saben o no contestan. Desconocen conceptos básicos como los expuestos más arriba.

Para poder asesorar a empresas, negocios, empresarios, inversores, personas en general, es fundamental saber tres cosas: Teoría de la Escuela Austríaca de Economía, Value Based Management y Value Investing. De lo contrario la probabilidad de equivocarse en la toma de decisiones es alta. No lo digo yo. El gran Robert Kiyosaki ha recomendado en varias oportunidades estudiar y seguir las enseñanzas de estas tres cosas, como algo clave para que la toma de decisiones tenga el menor margen de error posible (un 0% de error no existe, en todo caso, es clave comprender que el error/fracaso no existe; lo que no te mata te fortalece decía Nietzsche). Si bien Warren Buffett nunca ha citado economista alguno, sus principios rectores en su inversiones (Value Investing, valor subjetivo, margin call, incertidumbre en lugar de riesgo) son primos hermanos con la mencionada escuela económica.

A manera de colofón

Alguien diría, “muy bien, entendí todo, y entonces, ¿en qué situación está Argentina hoy y el mundo, dado todo lo expresado más arriba?” Utilicemos el concepto de tasa de interés natural y tasa de interés de mercado.

Los precios comenzaron a tener una desinflación de una forma más lenta. Es decir, venían subiendo a una velocidad cada vez más baja, pero esa velocidad aumentó un poco. Esto nos estaría indicando que la tasa de mercado está por debajo de la tasa natural de interés. Y esto se produce porque la demanda de dinero sigue estando baja, lo que provoca que la preferencia temporal es baja (para no consumir y esperar quiero más tasa, de lo contrario voy y gasto el dinero en consumo).

El aumento de la mora en los préstamos es el resultado de no haber comprendido esto. ¿Y qué hacemos entonces, sea empresarios, inversores, personas, comerciantes, etcétera? Eso tiene otro precio.