El crecimiento es uno de los indicadores de salud integral más relevantes desde la vida intrauterina hasta la adolescencia. Por eso es sumamente importante acudir al pediatra para los controles periódicos aun cuando los niños/as están sanos. En dichos controles de crecimiento y desarrollo podemos detectar muchas alteraciones a tiempo para prevenir complicaciones mayores y acompañar a las familias en cambios de hábitos así como derivar en forma oportuna a subespecialistas en casos que los requieran.
20 de septiembre: día internacional de la concientización sobre el crecimiento infantil
Es sumamente importante acudir al pediatra para los controles periódicos ya que podemos detectar muchas alteraciones a tiempo para prevenir complicaciones mayores y acompañar a las familias
En el caso que el niño/a presente una estatura baja según las curvas de crecimiento especificas para edad y sexo, o bien no presente una velocidad de crecimiento adecuada en la evaluación longitudinal que realizamos los pediatras; puede indicar alguna condición que amerite su estudio. Por otro lado teniendo en cuenta la estatura de los padres se puede calcular la talla medio parental o talla objetivo genética para estimar dentro de un rango, cuál sería la talla adulta final y en caso de estar la altura del niño por debajo de lo esperado, buscar la causa e indicar el camino más apropiado a seguir.
La estatura baja no es solo una cuestión estética. Puede afectar la integración a actividades deportivas y sociales así como el rendimiento escolar. Desarrollar una autovaloración y autoconcepto positivo desde temprana edad es muy importante además del crecimiento físico.
Hay algunos signos simples a los que podemos estar atentos como padres. La falta de cambio de número de calzado o talle de ropa, si es el más pequeño/a de su clase o entre sus compañeros coetáneos en los deportes; si pasan años y no se cambia la altura del asiento de la bicicleta o no alcanza con el tiempo alguna mesa o estantería de la casa.
El retraso de crecimiento puede deberse a múltiples causas. En muchos casos los niños/as crecen a un ritmo diferente a otros y en forma más lenta con el transcurso de los años alcanzarán su talla (maduradores lentos) o presentan talla baja familiar (variantes de la normalidad) . Por el contrario, la estatura baja puede responder a problemas nutricionales, enfermedades hormonales, genéticas o enfermedades crónicas que deben ser diagnosticadas en forma temprana para poder realizar una intervención o tratamiento correcto y a tiempo para poder recuperar el carril de crecimiento adecuado.
En importante consultar con el pediatra, sacarse todas las dudas sobre el crecimiento y en caso de ser necesario ser evaluado por un endocrinólogo infantil quien en casos específicos puede diagnosticar deficiencia de hormona de crecimiento, una condición que actualmente cuenta con alternativas terapéuticas eficaces y seguras.
En condiciones de salud, la hormona de crecimiento es producida naturalmente por la glándula hipofisaria localizada en el cerebro. Como su nombre lo indica, es responsable de hacer crecer longitudinalmente los huesos pero también contribuye a muchas otras funciones como la regulación del equilibrio entre tejido magro (músculo) y graso del cuerpo, el mantenimiento de niveles generales de bienestar y energía.
En los casos en que los endocrinólogos infantiles confirmamos el diagnóstico de déficit de hormona de crecimiento, luego de un prolijo seguimiento y minucioso estudio del niño/a, se puede iniciar tratamiento con hormona de crecimiento biosintética. Existen actualmente múltiples dispositivos para su aplicación subcutánea en forma diaria que son efectivos y seguros. Recientemente contamos con la presentación de aplicación semanal que permite en ciertos contextos mejorar la adherencia del paciente.
Como mensaje final recordar que la infancia y la adolescencia son etapas de múltiples cambios a nivel físico, emocional y conductual por lo que los controles periódicos de salud nos ayudan a prevenir enfermedades, instaurar hábitos saludables y sentirnos acompañados y contenidos en la hermosa pero desafiante tarea de ser padres permitiéndoles a ellos un crecimiento y desarrollo pleno.
Sabrina Paola Martin Benitez -MP 9131
Médica Pediatra- Endocrinóloga infantojuvenil
Magister en Bioquímica, fisiopatología y clínica endocrinológica



