La tercera vía fue perdiendo terreno hasta llegar a un piso histórico en las Primarias. Aunque mejoraron este domingo, están lejos de sus mejores marcas. Un repaso por los nombres y las campañas que lograron hacer podio en la provincia.

En las últimas dos décadas, las terceras fuerzas fueron ganando y perdiendo la adhesión de los votantes mendocinos casi a la misma velocidad. Pasando de obtener casi 20 puntos, a hacer elecciones frías con porcentajes de apenas un dígito. En estos años, la “franquicia” pudo enviar sólo cinco representantes al Congreso, y hace varias elecciones que ninguna logra consolidarse a través del tiempo. Estos altibajos explican por qué la Legislatura casi no tendrá bancas por fuera del bipartidismo.

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La década Demócrata

El 14 de octubre de 2001, en pleno deterioro de la Alianza, el Justicialismo se llevó las elecciones locales y les sacó 8 puntos a los candidatos de la UCR. Apenas más abajo quedó el Partido Demócrata, que aquel día logró la mejor marca en lo que va del siglo para una tercera fuerza: 19,47% de los votos.

Esa tarde, Gabriel Llano –padre de Mercedes, candidata hasta este domingo por Vamos Mendocinos- llegó al Congreso junto a Guillermo Amstutz, Norma Pilatti (PJ), el “Viti” Fayad (UCR + Partido Socialista) y Daniel Esain (FISCAL). Nunca más una coalición por fuera del bipartidismo logró esos números.

Volvieron a completar el podio en 2003, esta vez con la poco envidiable marca de 9,32 puntos. Cobos resultó electo Gobernador y Marcos Niven, el candidato “ganso” terminó tercero. Aun con el leve repunte en las legislativas, no les alcanzó para ganar una banca en la Cámara Baja. Radicales y peronistas se la repartieron en un 3-2 nuevamente. ¿Lo peor? Entre una elección y otra, la tercera fuerza había perdido nada más y nada menos que cincuenta mil votos.

En 2005, el PD no resignó su lugar y volvió a quedar por detrás de la UCR y el PJ. Omar De Marchi tenía una pulseada especial con el ARI, que, envalentonado con la popularidad de “Lilia” Carrió, intentó sin éxito desbancarlos del podio en Mendoza. Finalmente el lujanino llegó tuvo su primera experiencia en el Congreso Nacional con el 15,66% de los votos, duplicando lo obtenido en los comicios previos.

Celso Jaque se sentó en el sillón de San Martín en diciembre del 2007, luego de sacarle 8 puntos a la fórmula Biffi – Thomas. El propio De Marchi se jugó su primera gran apuesta para llegar a ser Gobernador, y junto a Carlos Aguinaga como candidato a vice, terminaron pintando la tercera vía de azul.

No superaron los cien mil votos y se quedaron sólo con el 11,31%. Tampoco les alcanzó en las legislativas para llevar al Congreso a ninguno de sus candidatos a Diputado (entre los que estaba el máximo ídolo del fútbol mendocino, Víctor Legrotaglie, como suplente).

El desembarco del PRO y el batacazo de la izquierda

En 2009, la flamante alianza entre el PD y el PRO hizo su debut en las urnas provinciales, pero tampoco les alcanzó para pegar el zarpazo al segundo puesto. Eso sí, De Marchi logró cuatro años más en Diputados y casi logra romper su propia marca, rasguñando los 15 puntos. Más arriba, el radicalismo llevó a Juri, Mansur y Thomas, y el PJ a Omar Félix. Los demócratas cerraban la primera década del siglo XXI quedándose con todos los terceros lugares.

En 2011, el efecto Cristina tuvo su arrastre, y si bien “Paco” Pérez no ganó con el 54% de los votos como la expresidenta, lo hizo con el 42% y fue suficiente para llegar a la Casa de Gobierno dejando atrás a Roberto Iglesias (ya había intentado volver a la Gobernación cuatro años antes, compartiendo fórmula con Ernesto Sanz). ¿Tercero? El Partido Demócrata, fiel a su costumbre. Esta vez con Luis Rosales encabezando Compromiso Federal (el frente conformado junto al PRO).

No les fue mal. Con el 16,98% de los votos, Roberto Pradines ocupó la quinta banca para los mendocinos en la Cámara de Diputados, mientras que, a nivel local, les alcanzó para sumar cinco legisladores. Sería la última vez que la tercera fuerza quedara para los “Gansos” en la provincia.

El 2013 es recordado por la buena elección que logró el Frente de Izquierda. Con más de 140 mil votos (14,03%), Nicolás Del Caño le arrebató a Omar Félix una banca que parecía asegurada, ante la cabizbaja mirada del binomio gobernante Pérez - Ciurca. El 3-1-1 lo catapultó al Congreso junto a Cobos, Patricia Giménez y Luis Petri (UCR) y Alejandro Abraham (PJ). Ese día debutó el voto de los mayores de 16 años en la provincia, con 30 mil chicos sumándose al padrón.

El raid ganador de Cambia

Los comicios del 2015 marcaron la primera prueba de fuego para el recién nacido Cambia Mendoza. Alfredo Cornejo recuperó la Gobernación para los radicales luego de ocho años, con el 47. 58% de los votos, al mismo tiempo que Mauricio Macri asumía la presidencia de la Nación.

Por primera vez en el siglo, el tercer espacio quedó dividido: mientras la fórmula Noelia Barbeito – Héctor Fresina continuaba lo iniciado por el FIT dos años antes, en las legislativas el podio no lo completaron ellos sino el Frente Renovador, la coalición que lideró Sergio Massa en su apuesta para llegar a la Casa Rosada. La lista, encabezada en Mendoza por el histórico locutor Carlos Marcelo Sicilia, llegó al 12,88% de los sufragios sin chances de acercarse al Parlamento.

José Luis Ramón hizo una campaña fuerte y arrastró varias miradas en las legislativas del 2017. El poncho –antes de que fuera eje de la discordia con su ahora ex amigo Mario Vadillo-, el megáfono, la “Ramoneta” y los reclamos por las tarifas de servicios públicos, lo llevaron a obtener el mejor volumen de votos para una tercera fuerza: 184.610 mendocinos se inclinaron por él y lo ungieron como diputado nacional, además de permitirle al Partido Intransigente (el sello con el que iban) sumar a un puñado de referentes en la Legislatura.

Dos años después, Ramón volvió a ser tercera fuerza, pero con mucha menos adhesión popular. En 2019, sólo la mitad de los sobres (93.567) llevaron en su interior la boleta de Protectora Fuerza Política, con la que buscó dar pelea a Rodolfo Suarez y a Anabel Fernández Sagasti en la carrera a la Gobernación.

En las legislativas, les tocó registrar una de las peores marcas para un tercer espacio: 6,66%. No pudieron sumar un aliado más en la Cámara Baja, a la que sí llegaron Cornejo, Latorre, De Marchi (CM) Uceda y Alejandro Bermejo (FdT).

Finalmente, este domingo las terceras fuerzas no lograron revivir esos momentos de gloria en que oscilaron entre los 15 y los 20 puntos. El Partido Verde llegó a 9,23% (más de 90 mil votos) y, aunque no les alcanzó para llevar a sus representantes al Congreso, evidenciaron una gran mejoría respecto a las PASO y trazaron una diferencia considerable con el resto de los frentes.

Desde el 1 de mayo de 2022, la Legislatura estará marcada por el contraste de sólo dos colores (salvo una o dos excepciones). Es esa imagen de polarización total y casi inédita, la que tiene que jugar en la cabeza de quienes deseen encarnar la tercera vía para los mendocinos en 2023.

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