La aeronave, que tenía problemas en uno de los motores porque ahí se alojaron los restos del neumático dañado, despegó a las 14.30 de España y estuvo quemando combustible para poder efectuar el aterrizaje de emergencia hasta las 19.10.
El avión, un Boeing 767-300 del vuelo Air Canada AC837 con 128 pasajeros a bordo, tenía como destino Toronto. Uno de los pasajeros explicó al diario EL PAÍS que "tembló todo en el momento del aterrizaje".
Enaire, el organismo encargado del control aéreo, habilitó junto con el aeropuerto una pista en el aeródromo madrileño para que el avión dañado pudiera aterrizar.
El ambiente entre el pasaje era de tranquilidad, según los viajeros, pese a la maniobra de emergencia. El comandante, de hecho, había tranquilizado a los pasajeros explicándoles que todo estaba bajo control y la maniobra no comportaba ningún peligro.
Es más, trascendió un video del aterrizaje desde adentro de la nave en el que se puede observar la reacción de los pasajeros con un cerrado aplauso luego del alivio..