La campaña electoral británica entró en la recta final y la tendencia es clara: los conservadores y los laboristas llegarán a las urnas el próximo jueves prácticamente empatados y el principal partido antieuropeísta se consagrará por primera vez como la tercera fuerza del país, según varios sondeos.En el último fin de semana antes de los comicios que definirán la conformación del próximo Parlamento y, en consecuencia, del próximo gobierno del Reino Unido, una encuesta de Comres para los diarios The Independent y Sunday Mirror reiteró que las dos principales fuerzas del país, el oficialismo conservador y la oposición laborista, tienen una intención de voto del 33%.
En tanto, el eurófobo Partido de Independencia del Reino Unido, más conocido como UKIP, está consolidado en un tercer lugar con 13%, lejos del Partido Liberal Demócrata, actual socio de los conservadores en el gobierno, que suma 8%, y de los Verdes, que obtienen 7%.Por otra parte, la consultora Opinium le dio una mínima ventaja al actual primer ministro conservador, David Cameron, del 35% sobre el 34% que obtendría el líder del Laborismo, Ed Miliband, según publicó el diario The Observer y citó la agencia de noticias EFE.
Este sondeo también otorga una intención de voto del 13% al UKIP, 8% a los liberal demócratas y 5% a los verdes.Incertidumbre Las cifras de las distintas consultoras generan un clima de incertidumbre que consolida la certeza de que ninguno de los partidos principales obtendrá la mayoría absoluta. Otras dos encuestas fueron publicadas hoy en los principales medios británicos y, aunque difieren en uno o dos porcentuales, la tendencia a cuatro días de las elecciones parece clara.Estas cifras generan un clima de incertidumbre y un frenesí en los últimos días de campaña, que a su vez consolidan la certeza de que ninguno de los partidos principales obtendrá la mayoría absoluta entre los 650 escaños de la Cámara de Comunes.El próximo gobierno no se decidirá el próximo jueves cuando se conozcan los resultados electorales sino en los días subsiguientes, cuando los líderes de cada fuerza empiecen a negociar eventuales alianzas.Esto mismo sucedió en la elección general anterior, en 2010, cuando Cameron obtuvo 36% de los votos y para convertirse en primer ministro tuvo que forjar una alianza con los Liberales Demócratas, quienes habían conseguido la tercera minoría en las urnas con 23% de los votos. La huella negativa que dejó Blair El eje de la campaña laborista es mostrar que los británicos viven peor que hace cinco años porque se redujeron los ingresos anuales, se eliminaron beneficios como la ayuda para alquilar una vivienda o para personas con discapacidad y que la creación de puestos se realizó en base a una dura flexibilización laboral. Pese a la buena imagen de Miliband y el enorme descontento que rodea al gobierno de Cameron, el laborista parece no haber podido despegarse del mal recuerdo que dejó su correligionario Tony Blair. ►650 escaños tiene la Cámara de los Comunes, por cuya mayoría batallarán los partidos políticos este jueves. Fuente: Efe.



