Un joven británico de 19 años, descrito como un criminal "peligroso y manipulador", fue sentenciado el lunes a cadena perpetua por la muerte de un joven de 14 años, lo que cierra el último capítulo de una historia de horror que puso bajo alerta a los padres en el Reino Unido sobre el tipo de amistades que tienen sus hijos en redes sociales.
Lewis Daynes aparentemente utilizó su apariencia de niño para "seducir" a varios menores, incluyendo a Breck Bednar, de 14 años e hijo de magnate petrolero, a quien mató en febrero del año pasado cortándole la garganta luego de violarlo.
Para lograr su objetivo, Lewis recurrió al grooming, lo cual consiste en establecer lazos de amistad con un niño con el objetivo de luego obtener satisfacción sexual al recibir imágenes eróticas o pornográficas o mediante un encuentro sexual.
Lewis confesó su crimen a las autoridades durante una llamada al servicio de emergencias el día del asesinato, revelaron medios británicos.
Necesito que envíen a la policía y a un equipo forense a mi dirección", dijo el joven, tras afirmar que él y Breck tuvieron una pelea de la cual sólo él salió con vida.
Cuando la operadora le preguntó si había matado a alguien, Lewis respondió que sí.
El joven asesino, descrito como un "joven raro afín a las computadoras" que había pasado tiempo con familias sustitutas luego del divorcio de sus padres, se cortó las ropas e intentó destruir su equipo de cómputo para borrar evidencia de las conversaciones en línea que tenía con la víctima.
Antes de llamar al número de emergencias, compartió fotografías del cuerpo de Breck con un amigo vía correo electrónico.
Meses de contacto
Los dos jóvenes habían sostenido conversaciones por meses a través de correo electrónico y otros servicios de mensajería luego de conocerse jugando en línea, pero ambos no se conocieron físicamente hasta horas antes de ocurrido el asesinato.
La madre de Breck, Lorin LeFave, notó meses antes de la muerte de su hijo que su comportamiento estaba comenzando a cambiar. Entonces se dio cuenta de que su hijo tenía contacto con Lewis, a quien consideró como una mala influencia.
Aunque la mujer reportó el caso a la policía en diciembre de 2013, la corporación "sólo demoró el caso, se dio la vuelta y dijo que no había pruebas", acusó la mujer, que tras la muerte presentó una denuncia contra la policía de Essex, acusándola de negligencia.
Fuente: Excelsior



