Un estudiante llamado Neil Pascua supo arreglárselas para convencer a su profesor de que mejorase su nota.
Lo más curioso es que no lo logró suplicando al docente que inflase la calificación de su examen, sino todo lo contrario.
No podemos descartar que muchos traten de imitar su estrategia, porque el caso está dando la vuelta al mundo después de que el propio Neil compartiese su experiencia a través de Twitter.
"Un poco de psicología inversa", comenta el alumno, "no estoy seguro de que vaya a funcionar siempre, pero de vez en cuando merece la pena asumir algún riesgo".
La publicación donde desvela su truco se ha hecho viral.
El joven no había obtenido una mala nota en la asignatura en cuestión: un 89.41. O lo que es lo mismo: un notable muy alto, pero no un sobresaliente. Quizá enrabietado por quedarse a menos de una décima de la calificación más alta, Neil decidió ponerse en contacto con su profesor a través de un email. En lugar de pedirle que le diese un último empujoncito, desplegó sus artes de psicología inversa y esperó acontecimientos.
"¿Sería posible que me bajase un poco la nota? 89.41 está demasiado cerca de un sobresaliente. No quiero decírselo a mis padres, me he quedado tan cerca... si me pusiese un 85 entenderían mejor que no haya conseguido una calificación superior", explicó al maestro en su correo electrónico.
La respuesta no tardó en llegar. "Es la primera vez que me piden algo así. Veré qué puedo hacer, Neil", contestó el profesor. Hasta ese momento, el alumno no sabía a ciencia cierta qué acabaría ocurriendo.
Cuando revisó sus notas en la plataforma virtual del instituto, comprobó que su particular treta había dado resultado: en lugar del 89.41 inicial tenía un 90.11; y por tanto, el deseado sobresaliente.
Para demostrar que no se había inventado absolutamente nada, Neil no sólo ha publicado capturas de los mensajes intercambiados con su profesor. También ha compartido un video en el que se ve que su calificación definitiva es el mencionado 90.11. Todo un éxito de la psicología inversa.



